MADRID, 28 Ago. (CHANCE) -
La noche más especial para los grandes artistas de la música internacional tuvo lugar ayer sobre los escenarios de los Video Music Awards, conocidos popularmente en su versión abreviada como VMAs, con Katy Perry como maestra de ceremonias.
Las sorpresas, la extravagancia y los temazos abrían paso a la ceremonia más ilustre del año en lo respectivo al mundo musical. Todo marchaba como la seda hasta que la fiesta paró para escuchar lo que Pink tenía que expresar al público, un mensaje inspirador y un ejemplo de empoderamiento personal que dejó con la boca abierta a todos sus compañeros de profesión.
Por lecciones como esta, Pink siempre ha sido una de las artistas más respetadas del mundo de la música, un sector que aúna esteriotipos que poco se asemejan a la realidad. La superficialidad puede considerarse una de las claves del éxito, hace poco salía a la luz una entrevista personal a Katheryn Elizabeth Hudson, una chica de origen rural que consiguió saltar al estrellato como Katy Perry, una imagen distorsionada y triunfal de ella misma. Todo tiene que ver con la 'careta' que tú quieres proyectar al público. Se trata de la imagen que los fans quieren ver de ti y no necesariamente o, mejor dicho, muy pocas veces, coincide con la persona que eres de verdad.
Por raro que suene, así es cómo muchos artistas llegan a ser reconocidos mundialmente. El marketing es importante, sí, pero más importante es ser fiel a tí mismo. Esta puede ser perfectamente la frase que resume lo que Pink quiso trasmitir ayer.

ASÍ FUE LA GRAN LECCIÓN DE HUMANIDAD QUE PINK DEMOSTRÓ AYER EN LOS VMAS
Inspirada por su hija Willow, la cantante emitió un mensaje concienciador a través de una historia basada en su vida. Un día estando camino al colegio de su hija, Willow confesó a su madre que se sentía "la niña más fea que conocía". Lejos de entender por qué Willow pensaba eso, Pink decidió dar un voto de confianza a la pequeña y con el propósito de entender mejor la situación que en ese momento estaba viviendo respondió, "¿Cómo?", a lo que Willow insistió: "Sí, parezco un chico con pelo largo".
"Mi mente empezó a dar vueltas mientras pensaba, Dios mío, tiene seis años. ¿Por qué? ¿De dónde sale esto? ¿Quién puede haber dicho esto? ¿Puedo 'patearle el culo' a alguien de seis años?", apuntaba la artista. "Sin embargo, no le dije nada. Fui a casa e hice una presentación de Powerpoint que incluía artistas y estrellas del rock andróginas que vivien fieles a su verdad y que, probablemente, a pesar de que se metieron con ellos cada día de su vida, continuaron, ondeando su bandera e inspirándonos al resto".
Pink continuaba diciendo... "Hablo de artistas como Michael Jackson, David Bowie, Freddy Mercury, Annie Lennox, Prince, Janis Joplin, George Michael, Elton John y otros tantos. Sus ojos se volvieron vidriosos y entonces le dije, '¿quieres saber realmente por qué te sientes así contigo misma', a lo que ella respondió, 'pues porque parezco un chico'. Entonces yo le dije, '¿qué crees que parezco yo?, y me contestó, 'tú eres preciosa'", tal y como traduce ELLE.
"Cuando se meten conmigo ese es el argumento que utilizan. Dicen que parezco un chico, que soy demasiado masculina, que tengo demasiadas opiniones o que mi cuerpo está demasiado musculado", respondió la ganadora del 'Michael Jackson Video Vanguard Award'.
La historia llega a su final de este modo:
"Le pregunté que si me veía dejándome el pelo largo, a lo que Willow contestó que no, si me veía cambiando mi cuerpo. 'No mamá', me dijo. Le pregunté si me veía cambiando la forma en la que me presento al mundo. 'No mamá', reiteró. Insistí diciendo si me veía llenando estadios por todo el mundo, a lo que respondió con una afirmación. 'Entonces, cariño, no cambiamos. En su lugar cogemos la concha y la arena y creamos una perla. Y ayudamos a otra gente a cambiar para que puedan apreciar otros tipos de belleza', le dije". El mensaje terminaba diciendo: "Mi querida hija, eres preciosa y te quiero".
Así es cómo Pink dejó con la boca abierta a los presentes en la sala, muchas miembros del público y compañeros de profesión de Pink aplaudían su alegato con los ojos vidriosos. La cantante demostró ayer una gran lección y un mensaje concienciador muy valioso y necesario en la sociedad.
La fidelidad no sólo es importante como en nuestras relaciones interpersonales con los demás, sino también para sentirnos seguros de nosotros mismos y marcar nuestro propio estilo. Esta forma de sabiduría que Pink quiso trasmitir como ganadora del premio en honor a Jackson demuestra la gran persona que es.