Publicado 18/08/2015 17:37CET

Héctor Alterio: "No me gusta trabajar con mis hijos"

   MADRID, 18 Ago. (CHANCE) -

   Héctor Alterio vive un momento muy especial a sus 85 años. El actor argentino sigue encima de los escenarios demostrando que lo suyo por la interpretación es pasión más que trabajo ya que la palabra jubilación no está en su vocabulario. Una forma de vida que ha transmitido a sus hijos, muy a pesar suyo ya que él no quería que siguieran su mismo camino. El actor está en Madrid ya que junto a Lola Herrera protagoniza En el estanque dorado, obra con la que ha vuelto a subirse a las tablas del teatro de Bellas Artes.

   CHANCE: Vuelve otra vez a Madrid con la función, ¿cómo lo afronta?

   HÉCTOR ALTERIO: Otra vez a Madrid y en número se diría que llevamos casi 300 veces. Estrenamos hace dos años y seguimos funcionando por toda España, por toda la Península. El espectador ve una cosa a la que asiste por primera vez y nosotros vamos a hacer una cosa que ya hicimos 300 veces y ahí se establece el juego. El espectador tiene que ver una función fresca por primera vez y nosotros ofrecerla como si la hiciéramos por primera vez. Mientras haya un señor que elija el teatro y nuestra oferta, para mí me moviliza de tal manera que lo tengo presente durante toda la función. Se merece el mayor de los respetos. Hizo una acción en la cual yo estoy involucrado y yo le tengo que devolver mis respetos porque me posibilita seguir ejerciendo mi profesión.

   CH: ¿Supongo que un orgullo increíble por el éxito?

   HA: Eso ocurre cuendo tenemos una disposición gubernamental que nos obliga a pagar el 25% de IVA y que acobarda a todos los empresarios a no empezar ningún proyecto. Mientras tanto nosotros tenemos un éxito total. Pero esto es un milagro, no es la generalidad. Tenemos la suerte de que nos pase a nosotros, disfrutemos y aprovechemos, pero no es la norma.

  CH: ¿A su edad se trabaja por afición, por ilusión?

  HA: No, a mí no se me ocurriría tramitar la jubilación. Estoy casado, tengo una mujer que me apoya, mis hijos se dedican a esto y tienen su familia. Yo de lo único que me puedo sentir orgulloso es de que conseguí pagar una casa y no tengo hipoteca, la unica salvación mía sería vender la casa y poder vivir. Pero pensar en tener una jubilación No.

  CH: ¿De dónde saca la energía?

  HA: La energía, las ganas Tengo que pagar comida, luz, teléfono, todos los gastos de las familias y de ahí sale un gasto muy grande.

  CH: ¿Qué cree qe ha sacado su hijo de usted?

  HA: Lo vi hace poco en teatro y creí que era yo. Mi hijo y mi hija trabajan juntos.

  CH: ¿Qué siente al verlos trabajar juntos?

  HA: Yo no quería que ellos fueran actores. cuando los vi trabajar por primera vez hice todo lo posible para que no se dedicaran a eso. Quería que tuvieran un respaldo que yo no tuve, quería que estudiaran ya que yo no lo pude hacer. Y llegó el momento que ellos decidieron y yo no tuve otra opcion que encomendarme a la suerte y la tuvieron. Manejan esta profesión con un realismo y un respeto para el público que de alguna manera se lo he trasnmitido.

  CH: ¿Te gustaría volver a trabajar con ellos?

  HA: Trabajé dos veces con ellos, una vez con cada uno. Pero lo paso fatal porque hay una cantidad de códigos y familiaridades establecidas. Los conozco desde que nacieron y les he ayudado a cruzar la calle Una cantidad de cosas que hacen que no me guste. Prefiero trabajar con un actor que no tenga nada que ver conmigo. En esa ocasión se me travan las cosas. Un día trabajé con mi hija en un corto y me entró un ataque de risa. Hay cosas que no las puedo manejar, son hijos míos. Eso no hay duda.

  CH: ¿A su nieta como la ve, apunta maneras?

  HA: Lo único que lamento es que no la voy a ver cuando empiece a trabajar. Pero creo que apunta maneras. No la voy a ver por razones lógicas. Mientras tanto estoy vivo y puedo hacer esto con ustedes con todo el respeto.

  CH: ¿Cuál es el truco de la obra?

  HA: Hay suerte, hay respeto y son cosas que me movilizan a mí con respecto al espectador. No hay otra cosa, si quieres llamar al respeto truco, pues eso, que hay gente que ve por primera vez la obra.