MADRID, 16 Oct. (CHANCE) - Jesús Castro se ha convertido en el nuevo chico de moda del cine español tras su magistral interpretación en la última apuesta del director Daniel Monzón El niño. A pesar de la sorprendente puesta en escena para el estreno del film y la fama adquirida por el joven de la noche a la mañana, el joven actor continúa con su vida cotidiana, dedicando su tiempo libre a su familia y a su novia. Junto a sus padres y un grupo de amigos disfrutó de una tranquila comida en una céntrica terraza de la capital. Lo tiene todo para triunfar en el celuloide: buena planta, una honda mirada azul, que le ha llevado a ser comparado con el mismísimo Paul Newman. Hasta ahora ha llevado una vida tranquila, típica de un chaval de 20 años. El padre de Jesús lleva un negocio bien diferente para sacar adelante a su familia: regenta una churrería y un bar de tapas en la plaza de Abastos de su pueblo, en la que pasa todo el día. El joven también conoce lo que es el trabajo duro: desde los 16 años ha hecho de electricista, camarero e incluso peón de albañil.Tras trabajar como electricista y churrero, Jesús Castro fue elegido entre más de 3.000 aspirantes que se presentaron al casting de la última película del director de 'Celda 211'. Su vida cambiaría de manera radical el día que un compañero de clase le avisó de que se iba al casting para la próxima película del director de Celda 211, y Jesús decidió acompañarlo. Allí, esperando, le pudo la timidez y estuvo a punto de marcharse, pero la responsable de la selección de actores le echó el guante y le sugirió que se quedara. Los acontecimientos se sucedieron de manera vertiginosa y a los pocos meses estaba pilotando una lancha de contrabandista en Almería mirando frente a frente a un helicóptero de la Policía Nacional situado a escasos metros. En su primera película como actor, interpreta a un joven que intenta hacerse un hueco en el mundo del narcotráfico en el Estrecho de Gibraltar. Sin embargo Jesús Castro intenta dar normalidad a la popularidad que ahora le precede, siguiendo con su vida cotidiana en compañía de sus seres más queridos. En esta ocasión el guapo intérprete disfrutó de una estupenda comida en una céntrica terraza de la capital. Los primeros en llegar fueron el propio Castro y su novia. Ambos tomaron asiento y mantuvieron una animada charla mientras esperaban al resto del grupo. Instantes después llegaba la madre del actor acompañada por sus hermanos y una sobrina. Y es que tanto sus padres como sus hermanos no quisieron perderse su debut cinematográfico el pasado 28 de agosto, que sorprendió con una magnífica puesta en escena con la llegada de los actores principales en helicóptero hasta el parking de los cines Kinépolis.