MADRID, 14 Feb. (CHANCE) -
El vaso de la familia Campos está a punto de rebosar, el de unos más que el de otros. El de José María Almoguera ha sido el primero cuya gota ha terminado de colmar el recipiente, después de llevar varias semanas escuchando los testimonios de quienes presumen de haber sido grandes amigas de María Teresa Campos. Mely Camacho y Mayte Valdelomar han agotado la paciencia del hijo de Carmen Borrego, que ha explotado. "Me parece feo que sigan hablando de cosas que encima, la mayoría, son mentira", ha dicho a Europa Press.
Almoguera no puede más: "Mi abuela debería estar muy molesta porque para ella lo más importante era su familia y que estén hablando así de su familia cuando encima, es que es mentira, me parece muy rastrero y muy feo. No lo entiendo". Y avisa: "Al final algún día alguien contará la verdad".
El sobrino de Terelu Campos sólo pide una cosa, que nada tiene que ver con el ámbito familiar: "Que a mi abuela se la recuerde por lo que es, una gran profesional, una periodista como la copa de un pino. Que se la recuerde por ello, por sus programas, por su trabajo, por una mujer que ha levantado este país, que ha ayudado muchísimo al feminismo, que a la mujer la ha sacado de casa, que ha sacado una sonrisa a miles de personas".
Tal es el hartazgo de Almoguera, que incluso ha sacado la cara por su prima, Alejandra Rubio, y por su pareja, Carlo Costanzia, después de las últimas críticas que también han recibido por sus ademanes en lo que respecta a sus actividades laborales.