LONDRES 27 Jun. (EUROPA PRESS) -
Un festival es sinónimo de diversión y buen rollo para todos, menos para Kate Moss, que a una semana de su boda vivió uno de los días más embarazosos de su vida: Discutió con las personas de seguridad por negarle la entrada al backstage y perdió su anillo de compromiso.
La modelo Kate Moss dará el 'sí quiero' a Jamie Hince el próximo 1 de julio en una iglesia cercana a su casa del condado de Oxfordshire y según está previsto la celebración durará varios días, porque la supermodelo quiere que su enlace sea lo más parecido a un "mini festival".
Para tomar nota o por si las expectativas no se cumpliesen, la ex de Pete Doherty decidió acudir al Festival Glastonbury celebrado el pasado fin de semana para ver a su futuro esposo junto a la banda The Kills.
Lo que prometía ser algo divertido, pronto se convirtió en embarazoso. Según ha publicado 'Daily Mail', la jovencita, que aparentemente estaba sentando la cabeza, parece que vuelve a sus peores andadas. Tras ver actuar a la banda Pulp, Moss intentó colarse en el backstage, un deseo que a pesar de ser una celebrity de primera le fue prohibido.
La negativa de los guardias de seguridad provocó en ella una gran indignación. La modelo discutió largamente con los encargados, pero finalmente la rubia no se salió con la suya.
Por si eso fuera poco, entre baile y salto, salto y baile, la musa de Mario Testino perdió su joya más preciada: El anillo de compromiso que Jamie Hince le regaló.
Tras unos momentos de agobio, todos los que rodeaban a la modelo se pusieron a buscar la alianza entre el barro. "Kate comenzó a hiperventilar", confesó un testigo a 'Contact music', pero cuando todos daban por perdido al preciado anillo valorado en más de 15.000 euros, la diva de los escándalos lo encontró en su bolso.