Actualizado 15/01/2020 10:12

Lola, Marisa, Lotta y Katja, así se llaman las vacas de las tabletas de Milka

MILKA RINDE HOMENAJE A LAS VACAS ALPINAS, ESENCIALES PARA LA CREMOSIDAD DE SU CHOCOLATE
MILKA RINDE HOMENAJE A LAS VACAS ALPINAS, ESENCIALES PARA LA CREMOSIDAD DE SU CHOCOLATE - MILKA

   MADRID, 15 Ene. (CHANCE) -

Hay algo que hace especial el chocolate Milka y es su cremosidad. Durante años, la marca se ha preocupado por no perder esa característica tan especial, una cremosidad obtenida gracias a las vacas que producen la leche con la que se elabora el chocolate Milka. Estas vacas, de origen alpino, son procedentes de pequeñas granjas familiares con una media de sesenta vacas, lo que hace que puedan cuidar con especial cariño y atención a los animales.

Por eso mismo, Milka ha querido hacer un pequeño homenaje a esas vacas alpinas que hacen posible la cremosidad y suavidad del chocolate. Así, el envoltorio de las tabletas de 100 y 125 gramos cambia temporalmente y se despide de la famosa vaca morada de Milka para presentar cuatro de los rostros protagonistas de la producción de chocolate: las vacas Lotta, Lola, Marisa y Katja.

Cuatro vacas alpinas completamente reales, tan reales como sus nombres, que producen la leche que después forma el chocolate Milka. Roberto Cappato, Senior Brand Manager de chocolates en Mondelez International Iberia, nos ha desvelado los detalles tras este temporal y especial cambio de imagen. ¡Sigue leyendo para conocer todo sobre las nuevas vacas de Milka!

CHANCE: Con el nuevo packaging, habéis puesto nombre y cara a vuestras vacas. ¿A qué se debe este cambio de packaging?

Roberto Cappato: Queríamos acercar al consumidor a las vacas reales detrás de Milka porque ellas son las responsables de dar una leche de gran calidad que es esencial para que nuestro chocolate sea así de cremoso.

CH: ¿Qué hace a estas vacas tan especiales para Milka?

RC: Son vacas criadas en los Alpes en granjas familiares con una media de 60 vacas y reciben cuidados especiales de granjas pequeñas que hacen que su leche sea de gran calidad y den origen después a nuestro chocolate Milka. Es por eso que también queríamos que en este nuevo packaging recibieran un homenaje y el consumidor pudiera conocerlas, incluso por su nombre.

CH: Lola, Lotta, Katja... son alguno de los nombres que hemos podido descubrir. ¿Son sus nombres reales? ¿Por qué se llaman así?

RC: Sí, exacto, estos son sus nombres reales, los nombres que cada uno de los ganaderos les ponen al nacer para identificarlas y que sean únicas. Ponerles nombre es el primer de los mimos y cuidados que reciben estas vacas. Para nosotros es fundamental el cuidado que reciben desde que nacen y que sus ganaderos compartan los mismos valores que nosotros.

CH: ¿Qué pasará con la mítica vaca lila de la marca?

RC: Nuestra vaca lila nos seguirá acompañando siempre, puesto que es nuestro principal sello de identidad. Y no solo para nosotros, sino para todos los consumidores que han crecido con ella. Nuestro objetivo no es hacerla desaparecer, ni mucho menos, es explicar la historia que hay detrás de esa vaca fantástica que ha enamorado a tantas generaciones.

CH: ¿Qué hace que este chocolate sea tan cremoso?

RC: Milka es un chocolate suave desde el primer bocado, su cremosidad tan característica consigue que se derrita lentamente, liberando así un sabor a chocolate con leche que envuelve el paladar. Una de las claves de la cremosidad reside en la calidad de la leche empleada procedente de vacas que son cuidadas con gran mimo y criadas en pequeñas granjas familiares de la región alpina por ganaderos que comparten los mismos valores que la marca.