MADRID, 4 Abr. (CHANCE) - Se ha apagado una de las voces más características del pop español. La SGAE ha informado de la muerte de Manolo Tena en Madrid a los 64 años. Su voz carrasposa forma parte de la banda sonora de 'la movida' por canciones como Quiero bailar rock and roll, Frío o Sangre española y Tocar madera, temas que le llevaron al éxito en solitario en la década de los 90. Manolo Tena nació en Badajoz en 1951, pero se crió en el madrileño barrio de Lavapiés. Fue allí donde desarrolló una temprana fascinación por el rock y el blues, con especila admiración por John Mayall. Ya en 1977, con tan solo 16 años formaba su primera banda, Cucharada, que pasó a la historia como emblema del rock urbano, etiqueta que no siempre gustó a sus componentes. Aunque el grupo con el que desarrolló su verdadera personalidad musical fue Alarma!!!, fundaoa por él mismo en 1981. Pero el éxito le llegó a Manolo Tena cuando empezó a ser conocido por su nombre y emprendió su carrera en solitario. Aquel rockero con chupa de cuero era en realidad un romántico que demostró en cada una de sus desagarradoras letras su pasión por la poesía, que impregnaba los textos de sus éxitos, como Sangre Española, que le llevó a lo más alto en 1992. Su vida y su carrera han tenido siempre luces y sombras. A pesar de su éxito y de formar parte de la junta directiva de la SGAE, las drogas dificultaban su producción musical y entorprecieron su carrera, que nunca se hundió, pues como buen artista Manolo Tena ha muerto con la música en las venas. Recientemente nos hemos podido despedir de él y de su arte con su regreso mediático. Tena lanzó su álbum Casualidades en 2015 tras siete años de silencio discográfico y participó en 2016 en el reality musical de La Sexta A mi manera, donde nos deleitó con las mejores versiones de temas de toda la vida. Tena agradeció al equipo del programa el apoyo y la confianza depositados en él tras siete años alejado de los focos y aseguró llevarse un precioso recuerdo del rodaje así como un buen grupo de amigos que se deshacen en halagos hacia el que consideran un mito, y es que lo es. La historia de la música española no sería la misma sin su nombre escrito.