MADRID, 3 Ene. (CHANCE) -
La última reunión navideña en casa de Isabel Preysler en Puerta de Hierro ha dejado una de las estampas familiares más completas de estas fiestas, y Tamara Falcó la ha definido como "simplemente un regalo" por haber logrado juntar a casi todos alrededor de la mesa. El comedor principal, decorado con un gran árbol y una mesa cuidada al detalle, se convirtió en el escenario perfecto para un posado que vuelve a situar el hogar de la reina de corazones como epicentro del clan.
En la imagen, la marquesa de Griñón aparece junto a Íñigo Onieva rodeada de familiares de los dos lados. Están Ana Boyer y su marido, Fernando Verdasco, con sus dos hijos; Íñigo junto a su madre, Carolina Molas, su hermano, Jaime, y su abuela, María Eugenia Urririaciorraga; los padres del tenista, José Verdasco y Olga Carmona, con su hermana Ana, María Eugenia Urririaciorraga, que se suman a la mesa tan numerosa.

Resulta significativo, no obstante, que en esta ocasión falten dos rostros muy habituales en los planes del grupo: Sara Verdasco, hermana de Fernando y muy integrada en la familia Boyer-Verdasco, y Alejandra Onieva, la hermana de Íñigo, que en otras reuniones sí se ha dejado ver junto a Tamara. Sus ausencias llaman la atención y abren la puerta a las conjeturas: en el caso de la hermana del tenista, todo apunta a que podría haber pasado estas fechas con la familia de su marido, Juan Carmona, mientras que de la actriz no han trascendido planes, aunque hace solo unos meses salió a la luz su relación con el actor Jesse Williams, por lo que no se descarta que hayan decidido celebrar su primera Navidad juntos.
En cuanto al estilo, Isabel Preysler vuelve a ejercer de referencia de elegancia con un look de líneas sencillas y tonos claros, en armonía con la sofisticación cálida de su casa en Navidad. Tamara apuesta por un conjunto cómodo y pulido en clave neutra, ideal para una cena en familia pero con su inconfundible aire refinado, mientras Íñigo se mantiene en un registro discreto y formal; Ana Boyer y Fernando Verdasco completan la escena con estilismos sobrios y coordinados, subrayando que, por encima de cualquier tendencia, el auténtico lujo de la noche fue poder estar todos juntos alrededor de la mesa de Isabel.