MADRID, 11 Nov. (CHANCE) -
Ana Locking está de enhorabuena. Y es que la diseñadora acaba de ser galardonada con el Premio Nacional de Diseño de Moda "por ampliar los cánones de la belleza y reflejar la cuestión de género y la diversidad del ser humano, al tiempo que reconoce su valor como maestra de las nuevas generaciones y la coherencia y continuidad de su trabajo". El prestigioso galardón, otorgado por el Ministerio de Cultura y dotado con 30.000 euros, llega en uno de los momentos más importantes de la vida de la creadora, que a sus 50 años recientemente ha superado un cáncer de mama.
Locking lleva en el mundo de la moda desde mediados de los años 90 y cuenta con una trayectoria muy sólida en la que nunca ha abandonado ese concepto tan suyo de diseños urbanitas, modernos y arriesgados a la par que sobrios y con una factura impecable, que hemos visto en todas y cada una de sus colecciones. Suyo es uno de los vestidos más comentados de la Reina Letizia, un modelo en azul noche salpicado de perlas con una sugerente abertura lateral que lució en una cena de gala con el Presidente de Portugal en el año 2018.
La diseñadora, emocionada por el galardón, cree que la actual pandemia de coronavirus supone "un momento especial" para el sector porque "hace de las dificultades una virtud y obliga a ser más creativos que nunca. Son tiempos muy interesantes para la moda y para la reflexión". No obstante, Locking ha reconocido que la pandemia sí está afectando a las ventas, lo que supone "un momento muy complicado". "En el mundo de la moda, al no haber eventos y celebraciones, lo que se vende es la ropa de uso diario más básica. Para la ropa más especial de autor es un momento complicado, las ventas bajan en picado y es complicado sacar ingresos de la venta de ropa", ha añadido.
Es por ello que ha reclamado a las administraciones aumentar la inversión en diseño. "Se invierte en producción y en ventas porque eso es lo que importa, pero eso no es moda, es ropa. La moda es diseño y lo que hace falta es invertir ahí, lo mismo que se invierte en gastronomía o en deporte de élite", ha lamentado.
Locking, quien muestra atención a la cuestión de género a través de sus diseños, apunta a que los canales para diferenciar ropa masculina de la femenina "se están rompiendo cada vez de forma más natural". "El futuro de las grandes superficies comerciales va a ser la mezcla de todos, no habrá planta de hombre y de mujer. Pero es verdad que hoy no toda la sociedad está preparada para hacer ese intercambio", ha indicado.
Por último, respecto al destino de la dotación del premio, ha reconocido con humor que no sabe todavía a dónde irá a parar porque está "acostumbrada" a que los galardones de la moda no incluyan dinero y, por lo tanto, no lo había pensado. "Lo invertiré en la empresa, pero todavía no sé en qué", ha concluido.