Actualizado 19/02/2010 20:20 CET

Elio Berhanyer: elegancia clásica y feminidad torera

Modelo De Elio Berhanyer En Cibeles
EP

MADRID, 19 Feb. (EUROPA PRESS) -

La guitarra flamenca y el cante jondo abrieron el desfile de Elio Berhanyer en la Cibeles Madrid Fashion Week, que contó con la participación del 'top' Jon Kortajarena. El diseñador cordobés presentó una colección impecable que puso al público en pie. Ligeramente inspirada en la fiesta nacional, el diseñador reivindica la elegancia y la feminidad a través de los cortes clásicos y el eterno negro.

Los trajes de chaqueta son la prenda estrella de las nuevas propuestas de Berhanyer. Las faldas tubo por encima de la rodilla se combinan con americanas entalladas y con hombreras, consiguiendo la máxima sobriedad y perfección sobre el cuerpo de la mujer. Cuellos y mangas rematados en piel y adornos de pedrería y lentejuelas otorgan un extremo refinamiento, rematado con sencillos zapatos de tacón, bolsos-cartera, sombreros de piel o discretos tocados en el pelo recogido. En una línea más urbana, las chaquetas se combinan con pantalones de sastre de campana ancha.

Los vestidos para el día siguen esta línea de sofisticación. En algunos casos, se ajustan a la silueta femenina mediante cinturones estrechos colocados en la cintura estratégicamente debajo del pecho, o se adornan con botones de sastre. Incluso algunos diseños evocan el estilo 'pin up', con faldas abullonadas. El color básico es el negro, con ligeros toques de rojo, azulón o plateado en los adornos y los bordados. Berhanyer juega con esta combinación de colores en los abrigos: negros por fuera y llamativos forros de colores por dentro para no dejar de sorprender.

La noche del cordobés es mágica. Las lanas y el terciopelo dan paso a las sedas y las gasas para envolver a una mujer sensual y 'glamourosa' que no renuncia a la imaginación. La superposición de tejidos transparentes, los brocados, las plumas superpuestas y los cordones de pedrería son detalles imprescindibles, al igual que las hombreras de inspiración torera, bordadas en azabache y de las que en ocasiones caen largas gasas. Aparece el rojo pasión, pero de nuevo el negro es imprescindible, también en los guantes a lo Greta Garbo.

El homenaje a lo clásico culmina con la reivindicación del frac, tanto para él como para ella, dando así a la mujer un aire de modernidad y atrevimiento. Berhanyer también apuesta por la elegancia y la perfección a la hora de elegir modelo para las bodas. Trajes de chaqueta con camisa blanca y corbatas para los invitados y trajes largos para ellas, jugando con los pliegues y los escotes. Para el novio, el esmoquin de toda la vida. Para la futura esposa, un traje blanco roto con cinturón de pedrería bajo el pecho y superposición de tules con un guiño a la fiesta nacional en las hombreras. Un toque atrevido y muy torero que arrancó una sonora ovación del público.