Publicado 26/11/2019 11:32CET

En la época de los turrones, ¿qué pasa con las firmas de bikinis y bañadores?

Cinco accesorios que no pueden faltar en tu verano
Cinco accesorios que no pueden faltar en tu verano - CLARINS - Archivo

   MADRID, 26 Nov. (CHANCE) -    

Luces y decoración navideña, turrones y polvorones acaparando los principales stands de grandes superficies y pequeños supermercados. Efectivamente, la Navidad está a la vuelta de la esquina y el frío y las bajas temperaturas han llegado para quedarse.

En el sector de la moda, es el momento de que los jerséis, las bufandas, los abrigos y los gorros cobren todo el protagonismo, porque esta es su época y son los reyes indiscutibles de la misma, como los bañadores y bikinis lo son durante el calor y los meses de verano. Ahora bien, ¿qué pasa realmente durante esta estación con las firmas y marcas que se dedican a la producción de estas piezas tan veraniegas? No, no han cerrado sus talleres u oficinas porque, aunque parezcan que su trabajo se queda totalmente parado, desde noviembre a marzo es cuando las firmas de baño están a tope de trabajo. Por un lado, están inmersas en la producción de su próxima colección que verá la luz antes de que llegue la primavera y, por otro, en el diseño de la siguiente que, dentro de un año se producirá del mismo modo que lo está haciendo esta.

Y así mismo se encuentra Venus en estos momentos. La historia de esta firma española es maravillosa de por sí, por su trayectoria, por sus inicios y por seguir manteniéndose al pie del cañón casi un siglo después de su creación. Venus nació en los años 30 en un céntrico piso de Madrid. El matrimonio formado por Policarpo Domínguez y Soledad Molina decidió emprender su negocio donde diseñaban, confeccionaban y comercializaban lencería. La marca tuvo tanto éxito que, durante los años 60, decidieron lanzar su primera línea de trajes de baño, convirtiéndose en pioneros en el sector en nuestro país.

Tras la muerte de sus fundadores, su único hijo tomó las riendas del negocio y, al no tener descendencia, cuando falleció decidió dejar la empresa familiar en manos de dos de sus empleados de máxima confianza: Esperanza Garbajosa y Emilio Flores. A día de hoy, ambos ya están jubilados y es Marcos Pizarro, hijo de Garbajosa, su actual director. "El sentimiento de pertenecer a Venus es una responsabilidad y un orgullo. No tengo recuerdos en los no esté en mi vida. Forma parte de mí desde que nací, solo tenía 5 días la primera vez que mi madre me llevó a la fábrica y a lo largo de todos mis años tengo miles de recuerdos en ella. Venus se ha convertido en una manera de vivir la vida, la filosofía de la marca se ha hecho parte de mí y trato de enfocar mis días con esos mismo valores", afirma.

Desde sus inicios, los bañadores de Venus se convirtieron en un referente en el sector y pronto en los bañadores que todas las mujeres de nuestro país querían tener en su armario. "Siempre nos hemos preocupado por apostar por diseños atrevidos y cuidar hasta el más mínimo detalle cada proceso de producción con el fin de conseguir piezas únicas. Por tanto, desde nuestra materia prima, el trabajo de nuestro patronaje o la búsqueda perfecta de nuestras costuras han hecho que, incluso hoy, con más de 80 años a nuestras espaldas, sigamos siendo esos "bañadores de toda la vida" que las mujeres que apuestan por la calidad quieren tener. Seguimos siendo el traje de baño favorito de varias generaciones y seguiremos trabajando duro para llegar a conquistar a las más jóvenes, adaptándonos a sus necesidades y a las tendencias del mundo de la moda, año tras año", afirma Pizarro.

Por supuesto, Venus ha tenido que reinventarse y mantenerse a la vanguardia para adaptarse a cada tendencia y hacer frente a la competencia que ofrecen grandes multinacionales. En unos meses más que difíciles para el sector, ya que sus ventas son prácticamente nulas, el trabajo no cesa. Quizás, podemos hablar de la temporada de más ajetreo para la firma, ya que, como adelantábamos, tiene que estar produciendo y diseñando dos colecciones distintas al mismo tiempo y trabajar a contrarreloj para que, la colección 2020, pueda estar disponible el primer trimestre del año. Porque sí, cuando todavía llevamos jerséis y bufandas, la colección ya empieza a ver la luz y a estar disponible online y en espacios físicos, aunque sus ventas al consumidor final no empiezan a producirse hasta que se aproximan las vacaciones de Semana Santa.

Marcos Pizarro añade: "Ahora mismo, estamos con los diseños de la colección 2021: viendo colores, siluetas y combinaciones, tras un estudio previo de tendencias del mercado. También con el patronaje de los mismos, que se elaboran con más de un año de antelación. Al mismo tiempo, estamos con el envío de las marcadas de producción de verano 2020, en contacto diario con los talleres o realizando viajes constantes para revisar la misma y ver que todo esté en orden y yendo al ritmo necesario para tenerlo todo listo en un par de meses".

En la actualidad, Venus lleva a cabo la producción de sus bañadores tanto en Túnez como en España. Mientras que el 95% de sus trajes de baño se elaboran en el país africano, que es uno de los mayores productores de moda baño a nivel mundial, el otro 5% se elabora en el taller que la firma tiene a las afueras de Madrid, donde un reducido grupo de modistas se encargan de coser los primeros modelos de cada diseño, así como de elaborar pequeñas tiradas.

Por si fuera poco, Venus divide cada una de sus colecciones en dos. Por un lado, aquella que pondrá a la venta en su propia tienda online y que distribuirá por las tiendas multimarca de todo el territorio nacional, así como en algunos países de Europa, y, por otro lado, aquella que diseña de forma exclusiva para El Corte Inglés.

En definitiva, en cuanto a las marcas de baño se refiere, está claro que ni si quiera en invierno debemos olvidarnos de ellas. Estas marcas, mientras comemos turrón y preparamos nuestras compras navideñas, están trabajando con fuerza para que, dentro de muy poco, podamos descubrir sus nuevas colecciones.