MADRID 20 Mar. (EUROPA PRESS) -
Y de mantillas de chantilly va el asunto, pues como es costumbre, una mujer se pone mantilla y viste de negro en una audiencia papal, aunque ya no es obligatorio. La que más ha destacado ha sido Paola de Bélgica y Mª Teresa, la Gran Duquesa de Luxemburgo, que vestían entera de blanco, una de corto y otra de largo. La explicación de este hecho es el uso del Privilegio de Blanco, un privilegio concedido a las reinas católicas y a los consortes de monarcas católicos, que les permite vestir de blanco en audiencias papales.
Por otro lado, la princesa Charlene de Mónaco máxima representción del Principado ha optado por una negra completamente bordada más barroca que la de las princesas, Letizia y Máxima. La mantilla de la princesa de Mónaco tiene una mayor riqueza en cuanto al diseño, y la Charlene se la ha prendido desde la coronilla, mostrando la melena rubia característica de la Princesa de Mónaco, de hecho durante la recepción se la colocó.
Letizia ha elegido una muy fina, que dejaba entrever unas sencillas horquillas planas en bronce. La Princesa de Asturias ha optado por lucirla desde la mitad de la cabeza mientras que la futura reina de Holanda, ha preferido lucirla a modo de velo y por un corte más largo.
La argentina ha preferido como dress code un vestido largo con cinturón, media tupida y zapato de tacón alto acorde y guantes de media manga que llevaba en la mano, mientras que la Princesa de Asturias y Charlene han optado por un atuendo igual a media pierna con abrigo en negro sin medias tupidas negras a pesar de las críticas que la Princesa de Asturias ha recibido. Ambas, llevaban además guantes negros y Letizia, incondicional a sus plataformas utilizó unos de plataforma oculta de punta redondeada.
Poco se ha podido ver del vestido que lucía la Princesa de Asturias y es que estaba oculto por un abrigo, todo de riguroso negro. La Princesa antes de empezar la ceremonia tuvo también unos momentos para estar pendiente de su móvil.
Otra de las protagonistas de esta misa ha sido la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner. La presidenta de Argentina se siente muy orgullosa de que este nuevo Papa sea procedente de su propia tierra. Kirchner no ha pasado indiferente frente a las Princesas con mantilla y el riguroso protocolo de ir de negro. La primera dama de Argentina ha sabido sacar partido al negro eligiendo un abrigo negro brocado corto y medias tupidas y un sombrero con detalle en un lado.