MADRID, 28 Ene. (CHANCE) -
Todas las miradas estaban puestas en Jonathan Anderson desde que el pasado mes de junio Delphine Arnault, presidenta y CEO de Christian Dior, le nombró director creativo de la firma. Sin embargo, tras su debut con la línea masculina y, ahora, con la de mujer -en la semana de la Alta Costura en París- se ha coronado con un concepto tan simple y a la vez delicado como la reinterpretación de objetos marcados por el paso del tiempo.
Entendiendo la alta costura como un laboratorio de ideas donde la experimentación es inseparable del saber artesanal, y donde las técnicas ancestrales no se conservan como reliquias, sino que se activan como conocimiento vivo, su debut ha girado entorno a la naturaleza. Ni el paso del tiempo ni las oleadas contemporáneas han podido con el espíritu renovador y artesano de Jonathan Anderson.
UNA COLECCIÓN MARCADA POR LO ARTESANAL
La propuesta juega con maestría a transformar lo micro en macro, y viceversa, con un delicado ejercicio de contraste y equilibrio: flores realistas emergen recortadas en sedas ligeras que acarician el cuerpo, mientras que otras se miniaturizan hasta convertirse en densos bocados textiles cargados de volumen y textura.

La presencia de la flor como elemento central la hemos encontrado en pendientes, bordados, detalles tridimensionales sobre las prendas o incluso en los zapatos. Sin duda, un homenaje a John Galliano, director creativo de la maison durante 15 años, que se encontraba apoyándole en discreto plano desde el front row.

No sólo eso, también encontramos gran protagonismo en los tops globo cubiertos de red que envuelven la silueta o la apuesta por tejidos como la gasa y el organza deshilachados, superpuestos con precisión para evocar la ligereza de las plumas.

Los bolsos, tradicionalmente entendidos como un complemento funcional, se convierten aquí en auténticos protagonistas del estilismo, ya que se transforman en objetos escultóricos, concebidos con la misma precisión y sensibilidad que una obra de arte. Cada pieza propone nuevas actitudes, invita a replantear la forma de llevar y entender el accesorio, y se presenta como una pequeña maravilla donde dialogan la creatividad, el savoir-faire y la fantasía propios de la maison.
JONATHAN ANDERSON: UNA VISIÓN QUE DIALOGA ENTRE EL PASADO Y PRESENTE
Horas y horas de trabajo que ha reflejado en esta colección -con la que ha llevado a cabo su primera incursión en la alta costura- cuidada, refinada y renovada. Su mirada contemporánea, mezclada con el respeto por la historia de la firma, ha emergido en diseños icónicos de gran creatividad y con gran valor artesanal... sin miedo al éxito ni al fracaso, ha conseguido explorar e impactar, marcando por primera vez su sello.

Vestir alta costura va mucho más allá del acto de llevar una prenda... Anderson ha perpetuado, con empatía y respeto, la mentalidad creativa de la historia de Dior. Cada diseño de esta propuesta encierra una visión que dialoga entre el pasado y presente, invitando a sus espectadores a convertirse en los guardianes de esa herencia.