MADRID 20 Feb. (EUROPA PRESS) -
Kina Fernández ha presentado en la Pasarela Cibeles su propuesta de mujer ultra chic, sofisticada y urbana que rescata la elegancia femenina de los años 50 y 60. Tejidos ligeros con volumen y movimiento se contraponen en esta propuesta a los cortes simples en capas de tejidos cálidos.
Con una voz hablando en inglés y francés que ha hecho referencia a hipsters y beatniks se ha iniciado el desfile de la temporada otoño-invierno 2011-2012 de Kina Fernández, marcado por diseños femeninos y sofisticados con reminiscencias clásicas.
Las formas de la mujer han quedado resaltadas por faldas y vestidos con mucho vuelo, que daban volumen a las caderas mientras los jerseys y las chaquetas masculinas y chaneleras ceñían el busto.
Los tonos beiges, marrones y grises han predominado en una colección marcada por los delicados neutros, sólo rotos por algunos diseños en total look rojo encendido que han desvelado a la mujer más atrevida a la par que chic.
La superposición de capas típica del invierno ha protagonizado buena parte del desfile, con abrigos de corte militar y gabardinas en tejidos de lana, alpaca y terciopelo, perfectos para protegernos del frío junto a los escotes cerrados y los cuellos altos que los han complementado.
Kina Fernández ha presentado además una serie de vestidos y faldas de inspiración griega, en telas vaporosas y con mucho vuelo y volumen, en tonos verdes y rosas que se han distanciado de la sobriedad del resto de la colección.
Y para los momentos más urbanos, nos han presentado una serie de chaquetas masculinas y faldas a franjas de colores oscuros, junto con pantalones de hípica para una máxima comodidad.
En cuanto a los complementos, las modelos han lucido botas altas de piel labrada con taconazo y pequeña plataforma, además de botines y zapatos de salón, en tonos marrones, ocres y negros.
El punto llamativo lo han aportado los detalles de botones de diferentes tamaños y cadenas doradas colocadas estratégicamente sobre el calzado o como broche, además de hombreras y mangas drapeadas.
En resumen, una colección de volúmenes que acentúan las líneas de la mujer con texturas cálidas para los meses más fríos, marcando una belleza clásica y chic que se desarrolla en variadas líneas fusión entre vanguardia y tradición.