MADRID, 10 Nov. (EUROPA PRESS) -
Aline Griffith, condesa de Romanones, es una de las mujeres más admiradas de este país, ya que a sus 92 años mantiene una envidiable imagen. Con una edad avanzada, la condesa puede estar tranquila porque el testigo del 'glamour' y buen gusto ya lo ha recogido su nieta Lucila Figueroa Domecq, quien se une al grupo de las 'it girls' españolas.
Lulu, como la llaman sus amigos, es licenciada en Historia del Arte y pintora, una pasión que su abuela apoyó el pasado martes, cuando acudió a la exposición de Lulu, hija pequeña de su primogénito. Una exposición que tuvo lugar en el garaje de la casa donde vive con sus padres, en el mismo edificio que la condesa. Una pasión que le viene de familia, ya que su bisabuela, madre de Aline, era pintora; así como el marido de la condesa. "Sus cuadros me divierten", aseguró al diario ABC la aristócrata, "especialmente los de perros".
Lucila es consciente del peso que sus apellidos tienen sobre su vida, y ya ha asegurado al diario ABC que ser nieta de la condesa de Romanones no es nada fácil. Aún así, a sus 26 años trabaja dando clase de pintura a niños pequeños y exponiendo sus obras, cuyo precio estimado está en los 500 euros, aproximadamente.
Pero, además, se ha convertido en una de las más buscadas en las fiestas y desfiles, siempre fiel a su estilo 'boho chic'. Vegetariana y amante de la naturaleza, Lulu es una apasionada por la moda, y tiene un blog en el que muestra fotos de sus estilismos.
Además, su corazón está ocupado Adrian Saavedra, su novio, un antropólogo aficionado al póquer que siempre la acompaña en los eventos a los que la nieta de la condesa asiste.
Sin duda, un nuevo fichaje para las 'it girls' españolas del que tendremos que estar muy pendientes.