PATRICK DEMPSEY attends the red carpet during the EE BAFTA Film Awards 2026 ceremony at The Royal Festival Hall. - WIKTOR SZYMANOWICZ/CONTACTOPHOTO
MADRID, 23 Feb. (CHANCE) -
La alfombra roja de la última edición de los Premios BAFTA ha vuelto a ser un despliegue de estilismos con los que grandes rostros conocidos internacionales han demostrado que las tendencias están para jugar con ellas y mostrar su mejor versión ante las cámaras con diseños que no solo estilizan, también son un reflejo de su personalidad.
Es el caso de Patrick Dempsey que, tras las emotivas palabras que tuvo hacia Eric Dane hace unos días por su fallecimiento en redes sociales, se dejaba ver en el Royal Festival Hall del Southbank Centre de Londres luciendo un esmoquin impoluto que no solo defendía con elegancia: demostraba que el corte oversize puede estar en este tipo de trajes normalmente más ceñidos.
Patrick Dempsey da una lección de estilo con un esmoquin de corte amplio
Patrick ha sabido cómo deslumbrar. Para esta ocasión, el actor de 'Anatomía de Grey' optó por lucir esmoquín. Una apuesta segura, ya que se trata del traje por excelencia que refleja mayor elegancia y sofisticación, respetando al máximo el código de vestimenta de una noche así... Sin embargo, no era el típico esmoquin, no. Quiso darle un toque más sofisticado.
Deshaciéndose de esa carga formal que aporta este estilismo, el intérprete quiso que el traje siguiera los patrones que están de moda, por ello nos encontramos con una americana más amplia de lo normal, con maxisolapas y con un largo superior al del esmoquin tradicional. En cuanto a los pantalones del traje, lo mismo: adiós al corte recto y estrecho.
Patrick Dempsey se rinde ante las gafas con lentes tintadas en los BAFTA
En cuando a la pajarita, sí que ha sorprendido que su elección fuera por una de tamaño pequeño, en vez de una más voluminosa como estamos acostumbrados a ver en este tipo de alfombras y, sobre todo, para este tipo de ocasiones tan mediáticas. Eso sí, el complemento estrella fueron sus gafas con lentes tintadas que le aportaban un toque vanguardista al look final, con una moldura que se encuadraba perfectamente su rostro.
No podemos dejar a un lado su peinado. El actor de 60 años lucía pelazo. Sin miedo a las canas y con un corte que envuelve su rostro y remarca las facciones, dejando completamente despejada la frente y potenciando la mandíbula gracias a sus patillas. Un lookazo difícil de superar que nos hace ver cómo Patrick sigue siendo uno de los rostros conocidos más coquetos del panorama internacional.