Vestidos muy prácticos para la mujer de Lemoniez

EP
Europa Press Chance
Actualizado: domingo, 20 septiembre 2009 23:05

MADRID 20 Sep. (EUROPA PRESS) -

Clásica y con clase. Este juego de palabras define las propuestas para la Primavera-Verano 2010 de Fernando Lemoniez, quien aportó grandes dosis de sencillez y elegancia a la pasarela de la Cibeles Madrid Fashion Week.

El vestido es la prenda estrella de la colección del donostiarra, que apuesta también por los conjuntos de camisa y falda. Confeccionados en crêpe de Chine, los diseños se distinguen por su ligereza, cayendo sobre el cuerpo de la mujer de forma natural y envolvente.

Para acentuar la sensualidad femenina, Lemoniez ajusta en ocasiones estas prendas al torso de la fémina a través de líneas más pegadas al cuerpo o con la ayuda de cinturones de tela anudados a la cintura o por debajo del pecho.

El diseñador vasco apuesta por el largo por la rodilla, definiendo así a una mujer urbana a la que le gusta sentirse cómoda. Sin embargo, Lemoniez no renuncia a los cortes por debajo de la rodilla o que se prolongan hasta los pies para las ocasiones más especiales.

Para las más atrevidas, los vestidos se confeccionan con volúmenes en la espalda, otorgando a esta prenda un toque de 'glamour'. Los cuellos camiseros y las mangas largas ajustadas en la muñeca contribuyen también a la sofisticación, que no renuncia a la sensualidad, pues los escotes pronunciados y los escotes en movimientos también tiene cabida en esta colección.

Los tonos tierra -principalmente el marrón y el beige-, el berenjena, el blanco, el negro y el beige son las discretas propuestas de Lemoniez, que utiliza muy tímidamente el verde. Los diseños son monocromáticos, si bien en algunos de ellos estos colores se combinan en estampados geométricos. En el caso de las faldas y las camisas, la combinación de negro y berenjena con marrón y beige, por ejemplo, da idea de la sobriedad de esta colección.

En definitiva, Fernando Lemoniez presenta una ropa muy práctica que gusta a cualquier mujer. Igual ocurre con el calzado: zapatos de salón de tacón de aguja, atados al tobillo y terminados en punta en tonos tierra o negros, como prolongación de los diseños.

Como complementos, el donostiarra apuesta por pamelas en tonos tierra, ya sea en su versión clásica como terminados en cono, evocando así el mundo oriental, que también está presente en los bordados indios de algunas prendas. El cinturón se presenta como un elemento más de los diseños, finos y del mismo color o de la misma tela que los vestidos, sin destacar más de lo necesario.

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