IÑAKI URDANGARIN Y LA INFANTA CRISTINA POR RAÚL TE
MADRID, 23 Feb. (CHANCE) -
Cada día falta menos para que la Infanta Cristina declare en el juicio por el caso Nóos. Su defensa se encuentra tranquila y esperanzada, e incluso Jesús María Silva ha hablado de la abogada de Manos Limpias, Virginia López Negrete, que tendrá que declarar como imputada en otro juicio justo el día que estaba prevista la declaración de la hermana del Rey Felipe VI.
CHANCE: Esta mañana hemos sabido también que el día 25 de febrero el abogado de Manos Limpias, Virginia López Negrete, está llamada a declarar por otro juicio en la que ella está imputada, ¿eso podría retrasar la declaración de la Infanta Cristina?
Jesús María Silva: Eso son cosas que tiene que valorar la sala entonces es una cuestión de orden. En principio, en la medida en que esta señora, la abogada de Manos Limpias pueda ser sustituida por otro abogado de la misma asociación normalmente no suele ser causa de suspensión ni de retraso de ninguna actuación judicial, por lo menos cuando nos ocurre a todos los demás hijos de vecino. En todo caso es importante también tener en cuenta que la abogada de Manos Limpias y el propio sindicato en sí están sujetos a investigaciones penales, es importante saber con quién está ejerciendo la acusación popular, representante del pueblo español en este caso.
CH: De todas formas por allí ya corre algún titular malintencionado que es una maniobra para salvar a la infanta
J.M.S: Esto lo llevamos oyendo desde el primer día, todo lo que pasa son maniobras, eso sería algo así como acusar de prevaricación ahora a la Fiscalía Anticorrupción. Hay mucha gente que ve fantasmas y a lo mejor los fantasmas están dentro de Manos Limpias.
CH: Se decía también que en su estrategia pudiera estar el que la Infanta no declare a las preguntas de Manos Limpias, ¿va a ser así?
J.M.S: Como digo la estrategia procesal de esta semana de declaraciones en Palma la dirige mi compañero Pablo Molins, él decidirá. Estas decisiones no se toman de una manera muy anticipada porque el proceso es una cosa viva, el proceso oral es muy rápido entonces las decisiones no es que se improvisen pero es como una partida de ajedrez, tienes una jugada, dos, tres, cuatro y en función de las circunstancias mueves la una, la dos, la tres o la cuatro. Hasta el final, hasta que se haya producido las declaraciones del señor Urdangarín, etc no se tomará la decisión definitiva que en todo caso, insisto, le corresponderá tomar fundamentalmente por razón estratégica a mi compañero Pablo Molins