MADRID, 28 Ene. (CHANCE) -
A pesar de que no será hasta el próximo 12 de febrero cuando vean la luz las memorias de Iñaki Urdangarín, 'Todo lo vivido. Triunfos, derrotas y aprendizajes', el exmarido de la infanta Cristina ha ofrecido un revelador adelanto de qué podremos leer en su libro en una entrevista exclusiva concedida a la revista ¡Hola! en la que, además de confesar el orgullo que siente por sus cuatro hijos, y los motivos de su separación de la hermana del Rey Felipe VI, hace balance del momento sereno que atraviesa al lado de su pareja Ainhoa Armentia, una persona clave en su felicidad tras su doloroso paso por la prisión de Brieva a causa de su condena por el Caso Noós.
"No conocía la soledad y fue un infierno. Sentí pánico y lloré de desesperación durante 3 meses" desvela en la citada publicación, reconociendo que su entrada en la cárcel fue el principio del fin de su matrimonio con doña Cristina, a la que siempre estará agradecido "por cómo estuvo a mi lado, aunque lo que sufrimos acabó con nuestra vida de pareja".

"Fueron años muy duros y la llama se fue apagando. Nos habíamos convertido en dos buenos amigos unidos por nuestros cuatro maravillosos hijos", expresa, admitiendo que uno de sus grandes errores fue no saber gestionar el inicio de su historia de amor con Ainhoa, ya que aunque sí había hablado con la infanta, no preparó a sus hijos Juan, Pablo, Miguel e Irene para lo que vivieron cuando su romance con la vitoriana salió a la luz pública. "Fue demasiado doloroso para todos" confiesa.

Tres años después, Iñaki es otro hombre. Su noviazgo con la administrativa está plenamente consolidada, y tiene una relación cordial con doña Cristina en la que ambos tienen claro que lo primordial es el bienestar de sus cuatro hijos, de los que se siente muy orgulloso.
Una entrevista a corazón abierto a la que ya ha reaccionado el más mediático de los hermanos Urdangarín, Pablo. Lejos de la simpatía y la amabilidad con la que siempre se comporta ante las cámaras, en esta ocasión el nieto del Rey Juan Carlos se ha mostrado incómodo y muy nervioso. Y, lejos de revelar que le han parecido las declaraciones de su padre, ha optado por guardar un silencio sepulcral, dejando claro que por lo menos por el momento no tiene nada que decir sobre las memorias de su progenitor.