Reina Letizia: Del guiño a Pablo Picasso al guiño a Joaquín Sorolla en Londres

Reina Letizia: Del guiño a Pablo Picasso al guiño a Joaquín Sorolla en Londres
REUTERS / POOL NEW

   MADRID, 14 Mar. (CHANCE) -

Joaquín Sorolla ha sido uno de nuestros pintores españoles más prolíficos, con más de 2.200 obras catalogadas y más internacionales. El artista llegó a recibir encargos como el de la Sociedad Hispánica de América de Nueva York en 1911 para retratar estampas de la Visión de España. Su reputación fuera y su carrera fue tan importante, a la par que supo gestionar su patrimonio no dilapidándolo como otros pintores, que de hecho, cuenta con un fantástico museo en Madrid en la madrileña calle del General Martínez Campos, que antaño fue su casa y donde él mismo creo un romántico jardín. Él quería que su legado continuara y su museo forma parte de la red de museos nacionales españoles.

Una de sus mayores pasiones era su mujer Clotilde, las flores, los escenas familiares en la playa y como no el color, aunque tuvo muchas etapas. Este año Londres le rinde un sentido homenaje con la exposición Sorolla: Spanish master of light, que estará abierta desde el lunes 18 de marzo al 7 de julio en las galerías expositivas del Ala Sainsbury.

Organizada por la National Gallery de Londres y la National Gallery de Irlanda, en colaboración con el Museo Sorolla, esta exposición consta de más de 60 obras del pintor valenciano distribuidas en distintas salas con una gran visión de la obra del artista. Entre ellas destacan importantes obras maestras prestadas por colecciones públicas y privadas procedentes de Europa y Estados Unidos.

La Reina Letizia ha viajado para presenciar esta gran retrospectiva desde la que tuviera lugar en 1908 la que organizara el propio Joaquín Sorolla en las Grafton Galleries bajo la estela de 'El mejor pintor vivo del mundo'.

La mujer del Rey Felipe VI acompañada por el ministro de Cultura y Deporte, José Guirao, inauguraba la exposición de Sorolla junto a Su Alteza Real el Príncipe Carlos de Inglaterra.

LETIZIA, LA REINA DE LOS GUIÑOS, RINDE HOMENAJE A SOROLLA COMO LO HICIERA CON PABLO PICASSO

Como hiciera hace justo cuatro años durante la inauguración de la exposición El primer Picasso, en el que se vistiera con una falda midi negra de Carolina Herrera New York y que combinara con un top navy en rayas blancas y negras, en claro recuerdo a uno de los atuendos más característicos de Pablo Picasso, la Reina Letizia ha buscado el guiño a Sorolla, aunque bien nos podéis decir que podía haberlo hecho con otro de sus vestidos de flores, pero este le venía como anillo al dedo.

Doña Letizia ha elegido para la ocasión un fantástico vestido de la diseñadora venezolana, de manga francesa, cuello caja y falda de vuelo midi de delicadas flores, una de las mayores pasiones de Sorolla de colores que siempre estaban en gran parte de la paleta del pintor valenciano. Verde, azules, magentas, rosados, son algunos de los colores que bañan los cuadros del artistas en sus pinturas de jardines y flores.

La Reina Letizia combinó de sus zapatos de ante de la otra firma de Puig, Nina Ricci y cartera de Felipe Varela.

Reina Letizia de Carolina Herrera en Londres

La asturiana quiso completar su look con sus pendientes aguamarinas de Bulgari, regalo tras el nacimiento de la Princesa Leonor.

Letizia Ortiz Rocasolano tiró de un recogido desenfadado muy natural que recordaba a los de la nuera de Carlos de Inglaterra, Meghan Markle.

EL PRÍNCIPE CARLOS DE INGLATERRA TODO UN LORD CON LA REINA LETIZIA

Doña Letizia y el Príncipe Carlos de Inglaterra demostraron su buena sintonía a pesar de los 20 minutos de retraso de la española... y todo un caballero recibió a la mujer del soberano español como una reina. En esta ocasión, el Príncipe de Gales no acudía con su esposa Camilla Parker Bowles.

EL PRÍNCIPE CARLOS DE INGLATERRA TODO UN LORD CON LA REINA LETIZIA

Ambos recorrieron las distintas salas de la exposición comisariada por Christopher Riopelle, conservador Neil Westreich de la pintura posterior a 1800 de la National Gallery, Londres y la consultora del comisariado es Blanca Pons-Sorolla, bisnieta del artista y experta en su obra, entre otros.

Durante la tarde de la inauguración se deleitaron con las pinturas del artista impresionista y postimpresionista valenciano que además de oleos paisajísticos, flores, escenas de playa y retratos suyos y de su mujer tuvo unas etapas en la que quiso dejar constancia de la vida, las costumbres españolas y el malestar social. Uno de ellos fue una obra que se convertiría en un gran éxito en 1892, ¡Otra Margarita! (1892, Mildred Lane Kemper Art Museum, Washington University, San Luis, Misuri), en que figura una mujer bajo arresto por haber asesinado a su propio hijo. A partir de este momento, Sorolla se propuso gestar su reputación internacional y, para ello, presentó sus cuadros a exposiciones artísticas de toda Europa.

SOROLLA, Y SUS SALAS EN LONDRES

La exposición se ha distrubuido de la siguiente manera y la Reina Letizia estuvo comentando la obra de Sorolla al Príncipe Carlos:

La Reina Letizia comenta al Principe Carlos la obra de Joaquín Sorolla

   La Sala Uno despliega los retratos que Sorolla pintó de su esposa, Clotilde, así como los de sus hijas María y Elena, y su hijo Joaquín, quien se convertiría en el primer director del Museo Sorolla. En 1888, el pintor se casó con la hija de su primer gran mecenas; Clotilde, que pasaría a ser su modelo predilecta, apenas parece envejecer con el transcurso de los años.

   La Sala Dos se centra en la década de 1890, etapa en que España fue testigo de un periodo de malestar social, así como de la pérdida definitiva de su imperio de ultramar.

   La Sala Tres pone de relieve la forma en que Sorolla se veía a sí mismo como parte de la gran tradición de pintores españoles, como Velázquez y Goya, y es habitual verle en sus producciones.

   La Sala Cuatro rinde homenaje a la pasión que el artista sentía por la luz del sol y el mar.

   La Sala Cinco exhibe una sucesión de estudios para el encargo que el artista recibió de la Sociedad Hispánica de América de Nueva York en 1911 con el fin de dar vida a una serie de pinturas a modo de gran mural titulada Visión de España.

   La Sala Seis está dedicada a las escenas de paisajes y jardines.

   La última sala pone de relieve la fascinación de Sorolla por retratar a su familia en grandes lienzos pintados al aire libre, como se hace patente en Paseo a orillas del mar (1909, Fundación Museo Sorolla, Madrid) y La siesta (1911, Museo Sorolla, Madrid), una de las obras más innovadoras del pintor que, con sus radiantes matices verdes fluorescentes, linda con lo abstracto.

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