Reina Letizia: Del guiño a Pablo Picasso al guiño a Joaquín Sorolla en Londres

Reina Letizia: Del guiño a Pablo Picasso al guiño a Joaquín Sorolla en Londres
Reina Letizia: Del guiño a Pablo Picasso al guiño a Joaquín Sorolla en Londres - REUTERS / POOL NEW

EL PRÍNCIPE CARLOS DE INGLATERRA TODO UN LORD CON LA REINA LETIZIA

Doña Letizia y el Príncipe Carlos de Inglaterra demostraron su buena sintonía a pesar de los 20 minutos de retraso de la española... y todo un caballero recibió a la mujer del soberano español como una reina. En esta ocasión, el Príncipe de Gales no acudía con su esposa Camilla Parker Bowles.

EL PRÍNCIPE CARLOS DE INGLATERRA TODO UN LORD CON LA REINA LETIZIA

Ambos recorrieron las distintas salas de la exposición comisariada por Christopher Riopelle, conservador Neil Westreich de la pintura posterior a 1800 de la National Gallery, Londres y la consultora del comisariado es Blanca Pons-Sorolla, bisnieta del artista y experta en su obra, entre otros.

Durante la tarde de la inauguración se deleitaron con las pinturas del artista impresionista y postimpresionista valenciano que además de oleos paisajísticos, flores, escenas de playa y retratos suyos y de su mujer tuvo unas etapas en la que quiso dejar constancia de la vida, las costumbres españolas y el malestar social. Uno de ellos fue una obra que se convertiría en un gran éxito en 1892, ¡Otra Margarita! (1892, Mildred Lane Kemper Art Museum, Washington University, San Luis, Misuri), en que figura una mujer bajo arresto por haber asesinado a su propio hijo. A partir de este momento, Sorolla se propuso gestar su reputación internacional y, para ello, presentó sus cuadros a exposiciones artísticas de toda Europa.

SOROLLA, Y SUS SALAS EN LONDRES

La exposición se ha distrubuido de la siguiente manera y la Reina Letizia estuvo comentando la obra de Sorolla al Príncipe Carlos:

La Reina Letizia comenta al Principe Carlos la obra de Joaquín Sorolla

   La Sala Uno despliega los retratos que Sorolla pintó de su esposa, Clotilde, así como los de sus hijas María y Elena, y su hijo Joaquín, quien se convertiría en el primer director del Museo Sorolla. En 1888, el pintor se casó con la hija de su primer gran mecenas; Clotilde, que pasaría a ser su modelo predilecta, apenas parece envejecer con el transcurso de los años.

   La Sala Dos se centra en la década de 1890, etapa en que España fue testigo de un periodo de malestar social, así como de la pérdida definitiva de su imperio de ultramar.

   La Sala Tres pone de relieve la forma en que Sorolla se veía a sí mismo como parte de la gran tradición de pintores españoles, como Velázquez y Goya, y es habitual verle en sus producciones.

   La Sala Cuatro rinde homenaje a la pasión que el artista sentía por la luz del sol y el mar.

   La Sala Cinco exhibe una sucesión de estudios para el encargo que el artista recibió de la Sociedad Hispánica de América de Nueva York en 1911 con el fin de dar vida a una serie de pinturas a modo de gran mural titulada Visión de España.

   La Sala Seis está dedicada a las escenas de paisajes y jardines.

   La última sala pone de relieve la fascinación de Sorolla por retratar a su familia en grandes lienzos pintados al aire libre, como se hace patente en Paseo a orillas del mar (1909, Fundación Museo Sorolla, Madrid) y La siesta (1911, Museo Sorolla, Madrid), una de las obras más innovadoras del pintor que, con sus radiantes matices verdes fluorescentes, linda con lo abstracto.