MADRID, 13 Ene. (CHANCE) -
Las alarmas se activaban este martes en torno a las 12.00 horas cuando Casa Real informaba del aplazamiento de los dos actos oficiales de la Reina Sofía esta semana. La Emérita tenía previsto desplazarse a Las Palmas de Gran Canaria este miércoles por la tarde para recibir, en el Acuario Poema del Mar, el premio Gorila 2024 en reconocimiento a su compromiso con la conservación de la biodiversidad.
Al día siguiente, el jueves, la madre del Rey Felipe VI iba a ser investida como doctora honoris causa en el Paraninfo de la Universidad de Las Palmas, pero ambos compromisos han sido cancelados debido al delicado estado de salud de su hermana, la princesa Irene de Grecia.

Tal y como ha revelado ¡Hola!, Doña Sofía ha decidido aplazar su agenda para no tener que abandonar el Palacio de La Zarzuela y no separarse en ningún momento de la hija menor de los Reyes Pablo y Federica de Grecia, de 83 años, cuya vida se estaría apagando poco a poco y que estaría en estado crítico según la publicación.
Un durísimo trance para la abuela de la Princesa Leonor, que el pasado 19 de diciembre perdía a una de sus mejores amigas, su prima segunda la princesa Tatiana Radsiwill, a cuyo funeral en París asistió el pasado fin de semana junto al Rey Felipe y las infantas Elena y Cristina, además de algunos miembros de la Familia Real griega como la reina Ana María, o el príncipe Pablo de Grecia.

La última aparición pública de la princesa Irene, que padece una enfermedad cognitiva desde hace un tiempo, se produjo el 7 de febrero de 2025 en la boda de su sobrino, el príncipe Nicolás de Grecia, con Chrysi Vardinogiannis en Atenas. Y ya entonces, en silla de ruedas y con el apoyo constante de Doña Sofía, impactó su deterioro físico.