Vinila Von Bismarck y sus pasiones prohibidas

Vinila Von Bismarck para 'Rolling Stone'
'Rolling Stone'
Actualizado 12/11/2009 11:57:38 CET

MADRID, 12 Nov. (EUROPA PRESS) -

Se define como 'la chica psicobilly' y se hace llamar Vinila Von Bismarck. Irene López es una granadina de 23 años que se vino a Madrid a cumplir su sueño, y parece que lo ha conseguido. Cantante del grupo Krakovia y reina del burlesque nacional, esta artista ha explicado sus pasiones prohibidas en una entrevista para 'Rolling Stone'.

Desde muy pequeña, esta granadina sintió la llamada de los escenarios. De padre culturista y madre cabaretera, no sorprende que Irene se interesara tan pronto por el mundo del espectáculo. "Mi padre me enseñó a andar con zancos y yo, por mi cuenta, aprendí a hacer malabares y montar en trapecio", explica.

Con dos amigos montó un grupo, Freak Factory, y durante unos años estuvieron presentando sus propias 'performances' en salas de Granada a las que no podrían haber entrado como clientes por no tener la edad mínima. "Siempre he aparentado más edad de la que tengo, así que ni me preguntaban", cuenta Irene.

Tras terminar el colegio, decidió trasladarse a Madrid en busca de nuevas oportunidades. Pero la capital no se lo puso fácil. "Para mí fue un paso atrás, tuve que empezar otra vez desde cero y subir a podios de discoteca; mientras que en granada imaginaba espectáculos y los hacía"

Así, irene decidió instalarse temporalmente en Barcelona para probar suerte mientras trabajaba en una tienda de ropa. Este segundo intento también fue fallido, y la chica volvió a Madrid a seguir persiguiendo eñ éxito con aún más ganas.

De nuevo en la capital, Irene empezó a pinchar en salas como 'Nature' y 'Stardust', y al poco entró como cantante en el grupo Krakovia. Y fue una nueva amiga, Lola, quien por aquel entonces la introdujo en el mundo del 'burlesque', que a Irene le cautivó tanto que acabó convirtiéndose en Vinila Von Bismarck.

IRENE HABLA SOBRE VINILA VON BISMARCK

Dos horas de peluquería, maquillaje y vestuario convierten a Irene en Vinila y le permiten adoptar una personalidad totalmente diferente. Vinila se siente cómoda en los años cincuenta, protagonizando un espectáculo lleno de enanos, travestis y muchas plumas.

Vinila asegura que es segura de sí misma y que se baja del escenario muy satisfecha por lo que hace, por mostrar al mundo sus creaciones. Aunque reconoce que a veces necesita una palabra de apoyo que le reafirme lo bien que lo hace.

Ahora, la diva psicobilly está preparando su primer disco, que saldrá en enero y contendrá temas de estilo rockabilly, surf, calipso... "Yo he escrito todas las letras, las canciones serán en inglés, francés y castellano", ha explicado Vinila. "Es todo antiguo, no hay nada de música electrónica".

Cuando sale del personaje, Irene es tímida y odia que la miren. Tanto, que incluso evita ir en metro, y cuando lo hace se viste lo más discreta posible. Pero vinila no, a ella le gusta sentir la química del público durante su show.

Y es esa misma Vinila la que asegura ser muy coqueta y sentirse atraída por los hombres relacionados con la música o el arte. "Mi hombre ideal tiene que tener mucho rollo y ser muy culto, no tiene por qué ser guapo". Y pone un límite: "Sobre todo, que no sea nada celoso, eso no lo aguanto".

También se sincera sobre sus pasiones ocultas. "Tengo muchas pasiones, pero la más prohibida es la de coleccionar y probar determinados objetos que juegan con el límite entre el dolor y el placer...".

La única limitación en la vida de Vinila parece estar clara: "Me prohíbo moverme por ambientes vacíos, con gente que va de interesante y moderna y sólo son fachada".