¿Cómo conseguir que nuestros hijos pasen de la expectación a la acción? (XIV)

Actualizado 31/10/2015 13:25:03 CET

   MADRID, 5 Sep. (CHANCE) -

   Un sábado más te traemos un nuevo artículo de Nano López, el coach para organizaciones y adolescentes, que nos habla esta semana de las herramientas necesarias par lograr que nuestros hijos pasen a la acción. Algo muy necesario ahora que comienza la 'vuelta al cole'.

   Comenzar un nuevo trabajo, emprender un nuevo proyecto o, simplemente, ser padres, son retos a los que nos tenemos que afrontar en nuestro día a día. Del mismo modo en que esto puede suponernos un problema, nuestros hijos están expuestos a esta emoción de la misma manera ante situaciones como un nuevo instituto, cambios en su cuerpo por la pubertad, el no saber decir 'no', etc. En su caso, las dificultades pueden ser mayores ya que aún no cuentan con los recursos que la vida nos va dando y de los cuales tiramos cuando nos hacen falta.

   A lo largo de ese nuevo camino siempre nos vamos a ir encontrando trabas que lo dificulten. Para muchos chavales, sus hábitos, sus costumbres, sus amigos, son su caja de confort simplemente porque es lo que conocen.

   Sin embargo, sin saberlo, al lado de su caja de confort tienen su espacio de aprendizaje, que es el lugar en el que experimentar y descubrir cosas nuevas, algo maravilloso y apasionante. A muchos preadolescentes y adolescentes les supone un gran esfuerzo salir de esa caja de confort y, por miedo a lo desconocido, permanecen en la inactividad.

   Es importante saber que hay métodos que pueden ayudarnos a sentirnos bien ante este tipo de situaciones nuevas. Una de estas herramientas es aprender a entrar en flujo, lo llamado por los expertos "Estado de Flow".

   Éste es un estado de bienestar donde te sientes totalmente conectado con lo que estás haciendo y pierdes la conciencia del espacio y tiempo, poniendo la energía solamente en aquello a los que estás entregado. Es una zona donde no importa ni el esfuerzo ni la equivocación, incluso el fracaso. Lo importante es el viaje y la sensación de bienestar que produce el haber luchado por ello.

   Cuando entramos en estado de Flow, tratamos de buscar todos los recursos posibles para encontrar las respuestas acertadas, la motivación es el motor que promueve nuestro hacer incluso llegando a perder la conciencia. ¿Quién de nosotros no se ha puesto a hacer algo que le gusta y ha perdido la noción del tiempo?

   Para ello debemos de tomar nota de algunas cosas:

   Importante estar en presente. Entrar en estado de flujo conlleva un nivel alto de concentración. Debemos de aprender a apagar nuestra radio interior y poner los ciento sentidos en lo que vamos a hacer.

   Un objetivo claro. Si sabemos dónde queremos ir posiblemente podremos encontrar el camino más corto y que más se adecue a nuestras necesidades, creando un plan de acción con posibilidades de éxito.

   Equilibrar el reto con nuestras habilidades. Si nos fijamos un reto demasiado elevado para nuestras habilidades entraremos en la zona de pánico y eso puede llegar a bloquearnos. Por el contrario, si nuestro reto es pequeño y nuestras habilidades son grandes seguramente entremos en la zona de aburrimiento. ¿Cuántas veces no habremos oído a los chavales diciendo eso de "me aburro"?

   Por ello, debemos ayudarles a descubrir cuál puede ser su reto, cuál puede ser este desafío que les haga perder el sentido del tiempo por el mero hecho de que están disfrutando con lo que hacen.

   Obviamente, no podemos decidir a voluntad entrar en ese estado con tan sólo chascar los dedos, pero si podemos favorecerlo. Para ello podemos utilizar el coaching como la herramienta que nos ayude a entrenar este estado mental que nos ayude a entrar en el Flow. Ayudemos a nuestros hijos a que entrenen esta herramienta y se acostumbren a pasar de un estado de expectación a un estado de acción.