MADRID, 22 Abr. (EUROPA PRESS) -
Alemán, Francés, Romance e Italiano. Estos son los idiomas oficiales del pequeño país del chocolate, las navajas y los relojes. Suiza está divida por cantones y cada uno de ellos ofrece características únicas según la cultura y la lengua de la zona. Lugano, la ciudad más grande en el Cantón del Tesino, es un fiel reflejo de la mezcla entre la cultura suiza y la italiana.
Rodeada de los montes Brè, San Salvatore y Sighignola y el increíble lago del Ceresio, Lugano es una ciudad marcada por el lujo, la tranquilidad y un clima mediterráneo perfecto para descansar, relajarse y disfrutar del paisaje y la naturaleza. Al ser una zona fronteriza con Italia, a escasos 8 kilómetros desde el centro, permite empaparse de lo mejor de ambas culturas.
A pesar de ser una ciudad pequeña, Lugano es el tercer centro financiero de Suiza y se demuestra con la cantidad de sedes bancarias que se ven entre sus calles. En el casco antiguo, cerrado al tráfico, se encuentra la Piazza della Riforma, rodeada por una gran arquitectura y estrechas callejuelas llenas de tiendas, sobre todo de grandes firmas de moda y relojes.
Próxima a la estación ferroviaria que cruza la ciudad, se encuentra la Catedral de San Lorenzo, que ofrece una panorámica del lago y los tejados de las casas y los edificios. Cerca de esta se encuentra el Parco del Tassino, donde también se disfruta de una bonita vista de la zona.
Mientras, a orillas al lago se encuentra el Parco Ciani, donde se puede pasear, relajarse en sus hamacas o comer un helado. Allí comienza el paseo del LungoLago, que recorre la ribera del lago hasta la zona de Paradiso.
Los sábados se realiza un pequeño mercadillo de antigüedades, coleccionismo, ropa y bisutería. El Museo Cantonale d'Arte aloja diferentes exposiciones de distintos estilos y expone cuadros de artistas como Klee, Jawlensky, Renoir y Degas.
RESTAURANTES Y OCIO
Los restaurantes se concentran en la zona centro, o en las calles situadas en frente del lago. I grotti, locales típicos de la Svizzera Italiana, están situados en zonas al aire libre y sirven productos típicos como el salami, la mortadela, el risotto o la polenta. Comer en Lugano puede salir bastante caro, alrededor de 40 francos (33 euros) por persona.
Sin embargo, la opción más económica son los Aperitivi, costumbre característica del norte de Italia y que consiste en pagar una bebida, entre 5 y 15 francos (4 a 12 euros) que puede ser desde cerveza a un cocktail, como el licor Sambuca o el Spritz y comida buffet. Uno de los mejores aperitivos es el que se realiza en el Parco Ciani, frente al Casinò.
El Casinò de Lugano es uno de los edificios que resaltan en la ciudad. Fue construido para ser uno de los mejores casinos de toda Europa, cuenta con una sala de discoteca y un restaurante panorámico. A la otra orilla del lago se encuentra el Casino di Campione d'Italia, una comuna italiana situada entre tierra Suiza.
El lago de Lugano no es el mar, pero casi. Il Lido es una pequeña playa a orillas del lago, que cuenta con dos piscinas, una de ellas con un trampolín de 10 metros, una zona de césped, un restaurante y una zona deportiva que ofrece la posibilidad de practicar deportes acuáticos como vela, piragüismo o windsurfing. Bañarse con las montañas de fondo es una sensación increíble.
NAVEGAR EN EL LAGO
Dar un paseo en barco es otra buena opción para conocer la zona. Se pueden alquilar pequeños botes a pedales o lanchas a motor. También hay pequeños cruceros que realizan diferentes rutas a los puertos que se encuentran en los 35 kilómetros de extensión del lago. Por ejemplo, Melide, donde se encuentra Swissminiature, un pequeño parque temático sobre Suiza, Morcote, un tranquilo pueblo costero o Ponte Tressa, en la zona de Italia.
Cerca de esta última, en Caslano, se encuentra la fábrica de chocolate Alprosse, que permite visitar sus instalaciones, conocer un poco sobre la historia del chocolate en su museo y comprar el típico dulce suizo en su tienda.
SENDERISMO Y NATURALEZA
Las vistas desde el Monte Brè y el Monte San Salvatore son espectaculares y merecen una visita. La ruta hacia el Monte Brè te permite ver las mansiones y las villas, como Villa Favorita de la baronesa Thyssen, y disfrutar de la vista de toda la ciudad. Sin embargo, se puede utilizar el funicular que lleva hasta la cima, donde se encuentra el municipio de Brè, el típico pueblo suizo entre montañas. Un par de bares, casas bajas y algún hotel, culminan en un restaurante mirador con vistas al lago.
La subida hacia la cima del Monte San Salvatore permite perderse entre la naturaleza de Lugano y realizar diferentes rutas de senderismo, como la que finaliza en Morcote, un pueblo a orillas al lago justo al otro lado de la montaña. Sin embargo, también se puede subir a la cima del monte con un pintoresco funicular.
Un poco más alejado de la ciudad se encuentra el Monte Tamaro, al cual se puede ir en tren desde Lugano y también ofrece senderos turísticos con increíbles vistas y en su cima aloja un pequeño parque multiaventura entre los árboles con una tirolina de 440 kilómetros de longitud con un desnivel de 42 metros.
LUGANO EN VERANO
Lugano, que acogió el primer Festival de Eurovisión en 1956, suele realizar muchos eventos musicales y deportivos durante el año, pero es en Verano cuando celebran el LongLake Festival Lugano, con conciertos de jazz, pop y música clásica, actuaciones de teatro, exposiciones o proyección de películas en el cine de verano. El 1 de agosto, el día Nacional Suizo, realizan un gran espectáculo de fuegos artificiales sobre el lago.