"Si un huevo se rompe desde fuera se acaba la vida, si se rompe desde dentro la vida comienza" (X)

Padre con hija adolescente rubia y muy guapa comen fruta en la plya
Foto: CORDON
Actualizado 02/04/2015 15:17:18 CET

MADRID, 2 Abr. (CHANCE) -

   Una semana más y con esta ya son diez, volvemos con esta serie de capítulos que con ayuda de Nano López (Coach experto en Adolescentes y padres socio director de Inside You), podemos conocer más a nuestros hijos adolescentes y cómo saber tratar con ellos, aunque sin duda te viene desde que son pequeños.

   Anímate, y no pienses que todo está perdido o que tu hijo te está ganando la partida y se está alejando. Cuanto antes veamos que errores estamos cometiendo como padres, mejor.

   Muchas veces no nos damos cuenta del significado de las palabras, nos dice Nano López. Por ejemplo, cuando utilizamos la palabra romper, directamente le damos una connotación negativa. Sin embargo, muchas veces es necesario romper con cosas para comenzar con otras. Habitualmente actuamos con nuestros hijos como "la gallina mamá" cuyo objetivo es poner huevos y ponerse encima para darles calor y así protegerlos hasta que se rompan y nazcan los polluelos.

   Esta es una característica típica del sistema familiar. Siguiendo leyes sistémicas desarrolladas por Hellinger, uno de los principales fines del sistema familiar es que los creadores del sistema (los padres), cumplan el  objetivo de criar y velar por la supervivencia de sus hijos. No obstante, muchas veces perdemos ese sentido y olvidamos que educar a nuestros hijos no es darles todo lo que necesitan, sino enseñarles a que sobrevivan por ellos mismos. Por tanto, debemos fijarnos en cómo estamos actuando nosotros.

   Hay otra metáfora que a mí me gusta muchísimo y es: "Si rompemos un capullo de una mariposa para ayudarla a salir, posiblemente hagamos que sus alas no cojan la suficiente fuerza para volar y la mariposa muera". Hay algo evidente, y es que nuestros hijos van a tener una vida independiente de la nuestra y comenzaran a tomar sus propias decisiones, y posiblemente no podremos evitar que sufran.

   Muchas veces los padres, con intención de acercarse a sus hijos, se salen del sistema familiar para actuar en otro sistema que no ha sido creado para ellos. Si actuamos como amigos, posiblemente desenfoquemos nuestro objetivo principal de facilitadores del futuro de nuestros hijos. Cuando un bebe comienza a andar, nuestra tendencia es la protección. Estar pendientes de que no se caiga y se haga daño. Pero hay que tener en cuenta que si no nos caemos, no tendremos la intención de volvernos a levantar.

   El exceso de protección puede ser un arma mortal ya que por evitar el sufrimiento también estamos evitando el aprendizaje. Una fuente de motivación para nuestros hijos debe de ser un acompañamiento por nuestra parte desde nuestra experiencia. Poder enseñarles como buscar sus propios recursos y estar ahí compartiendo su emoción. Descubrir cómo se están sintiendo, poder aportarles nuestro conocimiento para que sepan que estamos ahí y que en cualquier momento pueden contar con nosotros. Esto puede hacer que el sistema fluya de mejor manera. Nuestro trabajo como padres debe ser el de tener una visión más externa de las cosas y tratar de velar por sus deseos.

   Hacer el ejercicio de salir de nuestro espacio, dejando por un momento de poner el foco en nuestras necesidades y estar presentes para saber cómo se sienten y cuáles son las necesidades que no tienen cubiertas (que posiblemente no estén alineadas con las nuestras). Tratar de no dirigir, ya que seguramente al hacerlo no nos damos cuenta de que queremos imponer nuestros deseos. Saber escuchar, estar presente sin juicios ni creencias limitantes que puedan desenfocar sus deseos. Saber respetar, actuar como responsables que somos de ellos. Siempre dar nuestro punto de vista haciéndonos visibles y no imponiendo nuestros criterios. Hacer que comprendan cual es su visión y aprendan a fundamentar sus propios juicios.

   Estas pueden ser algunas claves para un acompañamiento objetivo. Nosotros debemos de actuar inteligentemente desde nuestra postura de adultos sabiendo entender que ellos mismos cuando quieren salir del cascarón no tienen otro objetivo sino el de romper esa cáscara para sobrevivir sin ver los peligros que pueden encontrarse. Debemos de ser conscientes de que esos peligros no vamos a poder evitar que ocurran y que nuestra arma más poderosa es la comprensión. Saber soltar la cuerda poco a poco hasta que se rompa y nuestras mariposas comiencen a volar por sí solas.