MADRID, 7 Mar. (Por Rocío Linares) -
Montar numeritos se le da muy bien pero además de eso, Ángel Llácer es un profesional serio, exigente y muy trabajador. Actor, presentador y director teatral, se dedica a la interpretación y le encanta mandar. Tomar las riendas y regir con responsabilidad es uno de los papeles que mejor hace, para ello se vale de sus gritos, los que le llevaron a la fama en el reality- concurso 'Operación Triunfo' en 2001.
Se confiesa como una persona positiva, alegre y pacífica aunque su papel de hombre espectáculo en televisión de da una imagen de ser un alocado. Lejos de fijarse en las etiquetas, Ángel hace lo que quiere y es incansable en los retos que se propone. Ahora ha traído a Madrid el musical de Geronimo Stilton del que es Director Artístico y con el que ya ha cosechado un éxito histórico en Barcelona. Prácticamente, como en todo lo que ha hecho y por eso se siente afortunado.
Entre sus proyectos ya cuenta con la segunda parte de 'Tu cara me suena' en la que forma parte del equipo de formación pero lo más inmediato es una temporada para él mismo, para descansar y dejar que el tiempo pase, que es lo que más le gusta.
- Ángel, ¿cómo te llega el proyecto?
- Un día vinieron los productores de Focus y Ediciones 62 y me lo propusieron.
- ¿Por qué te escogieron para ser Director Artístico?
- Porque me gustan los musicales, ya había hecho diferentes espectáculos para niños en el teatro y bueno, porque soy como un niño.
- ¿Siempre eres así o tu personalidad cambia depende de tu trabajo?
- Yo soy siempre el mismo. Muy trabajador, riguroso y serio, lo que pasa es que tengo esta imagen...
- ¿Qué imagen?
- La de la televisión. De chico alocado que hace lo que le da la gana, una persona libre. Es una imagen pública que tengo pero a la hora de trabajar soy serio.
- ¿Es sólo imagen o también personalidad?
- Detrás de ese personaje hay un trabajo y eso no lo puede hacer todo el mundo...
- Tienes una forma peculiar de enseñar...
- Soy una persona muy positiva e intento transmitir que no pasa nada por fracasar. Hay gente que tiene miedo al fracaso. Todos hemos fracasado alguna vez pero hay que usarlo para ser mejor y seguir adelante.
- ¿Algún fracaso personal?
- Sí, algunos programas de televisión, pero en el teatro no me he sentido nunca fracasado porque el esfuerzo que hay detrás es muy grande, el trabajo es mucho y el reconocimiento del espectador es más gratificante. He tenido suerte porque todo lo que he hecho en el ámbito que sea, ha gustado. El éxito está en uno mismo. En sentirse orgulloso y bien con lo que has hecho. Si te gusta a ti, has ganado mucho.
- ¿Tienes una marca personal para triunfar siempre?
- Simplemente soy sincero con lo que hago y no engaño a nadie. Que seas incansable y que no te canses nunca de trabajar. Que vayas más allá. La genialidad no es nada, es el trabajo, esto es muy catalán.
- ¿Dónde te viene la inspiración del éxito?
- En el escenario. El éxito está en la capacidad de trabajo.
- ¿Qué te gusta más, el teatro o la televisión?
- El teatro porque implica más. En mi caso sí porque en televisión soy un personaje que aparece y ya está, no soy el creador. Cuando tienes el papel de estar detrás y de dirigir, después tienes una sensación de satisfacción mayor.
- Y además te gusta mandar...
- Sí, yo mando siempre, en la cama también (risas). He hecho mucho de director pero también de actor y voy a volver a hacerlo
- ¿En qué?
- No lo sé...
- Lo has dicho muy seguro...
- Bueno, pero no sé.
- ¿Te atreverías con cine?
- Me atrevería, pero no es una cosa que me llame
- Te hemos oído cantar, ¿vas a explotar tu voz más a menudo?
- No, por ahora no. Me podría haber dedicado a ser actor de musical pero la vida me llevó a hacer otras cosas.
- ¿Y si te lo ofrecen?
- Yo por ahora me dejo llevar y la vida me guía a dónde voy. Algún día empezaré a decidir lo que quiero hacer de verdad y ya veremos.
- ¿Crees que para triunfar en televisión hay que ser espectáculo?
- Sí, tienes que ser original. Ofrecer algo curioso.
- ¿Qué ofreces tú?
- Yo me hice conocido por mis gritos, que me hicieron famoso.
- ¿Gritas igual en tu día a día?
- No, para nada. Mi carácter es alegre. Me gusta hacer el bien y odio los conflictos y las discusiones.
- Después de diez años en televisión, ¿crees que has perdido el papel de gritón?
- Sí, luego la gente se va acostumbrando a ti y pierdes un poco las etiquetas. En estos diez años he sido de tantas maneras...
- Algo tendrán que ver con tu personalidad, ¿no?
- Sí, claro. A veces doy mi criterio. Creo que he encontrado un equilibrio muy bueno entre la seriedad, el espectáculo y la diversión.
- ¿Son papeles que buscas depende de lo que estés haciendo?
- Haga lo que haga, siempre intento llevar la alegría a la gente y hacerles reír. No porque te disfraces de una cosa quiere decir que no seas un tío serio o que no puedas opinar de algo.
- ¿Cómo aceptas las críticas y los comentarios?
- No le puedo gustar a todo el mundo...las acepto y ya está.
- ¿Quién es tu mayor crítico?
- Yo mismo. Sé lo que está bien y lo que está mal. Hay gente que puede opinar sin tener conocimiento o la información sobre un tema. Así que yo no me engaño a mí mismo.
- ¿Eres muy exigente?
- Sí, con mi trabajo y con los demás.
- ¿Qué otros proyectos tienes para el futuro?
- Volvemos otra vez con tu cara me suena, no sé cuando exactamente. Después de verano seguramente. Ahora quiero descansar un poco. Llevo mucho tiempo trabajando mucho.
- ¿Piensas en viajar?
- No, descansar.
- ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
- Leer y es lo que quiero recuperar ahora porque no he tenido tiempo para mí. También me gusta mucho dormir y de vez en cuando pasear, relajado...En definitiva, dejar que el tiempo pase, eso es lo que más me gusta.
- ¿Dónde está tu hogar?
- En Barcelona.
- ¿Te atrae el extranjero?
- Sí...todo se verá. Hasta aquí puedo leer (risas).