Actualizado 09/11/2016 08:29 CET

María del Monte abandona 'Masterchef Celebrity' y Fonsi Nieto es expulsado

MARIA DEL MONTE
MASTERCHEF CELEBRITY

   MADRID, 9 Nov. (CHANCE) -

Segunda noche en los fogones de Masterchef Celebrity después de un estreno por todo lo alto el pasado domingo con una audiencia entregada. El primero de los pases fue solo un aperitivo de lo que estaba por llegar en el segundo round, donde no faltó de nada, ni siquiera los cariñosos mimos entre Manuel Díaz 'El Cordobés' y su esposa, Virginia Troconis, menos empalagosos, pero jugándosela en la prueba de eliminación y saliendo ambos airosos.

MARÍA DEL MONTE, DISGUSTADA CON LA EXIGENCIA DEL JURADO

Sin embargo, y adelantándonos a otros grandes momentos de la velada, el gran titular es el abandono, anunciado y publicado, de María del Monte. La coplera no pudo con la presión, tampoco asimiló un reto que siempre pareció quedarle grande y la dureza del jurado fue la gota que colmó el vaso de la tonadillera. "Tenéis cara de fiscal de Morena Clara", les dijo a Samantha Vallejo-Nájera, Pepe Rodríguez y Jordi Cruz, dejando claro que en su decisión de salir por la puerta de atrás pesaba mucho el exigente jurado. Puede que esperara un trato de favor más amable por ser VIP o que simplemente no tuviera muy claro en el berenjenal en el que se metía. En el tercer programa, su cocina será comandada por Estefanía Luyk, a la que no se le da nada mal la cocina y que se presenta ante el resto como una contrincante a tener muy en cuenta.

LA 'TATA' DE MIGUEL ÁNGEL MUÑOZ

Otra de las protagonistas del programa fue la 'Tata' de Miguel Ángel Muñoz, que hizo llorar a Eva González y a Pepe durante la prueba de exteriores, que en esta ocasión se llevó a cabo en el valle de Valsaín, en la sierra de Guadarrama. Luisa Cantero, con más de 90 años, robó el corazón de los participantes y de los comensales, familiares y amigos de los concursantes, que agradecieron la presencia de haber cocinado para sus seres queridos. En medio de un paraje campestre, los ocho aspirantes compitieron en dos grupos, liderados por Cayetana Guillén Cuervo y el protagonista de Amar es para siempre, los mejor valorados en la elaboración del solomillo Wellington.

CAYETANA G. CUERVO Y SU IDILIO CON EL CUCHILLO

El desencuentro de la presentadora de Versión española con el cuchillo empieza a tener tintes un tanto escabrosos. Si en el primer programa terminó con siete dedos malheridos, en el pase de la noche del martes fueron incontables las veces que tuvo que echar mano del betadine y las tiritas. Hasta el punto de tener que repetir el gazpacho de sandía porque uno de los cortes llenó de sangre el bermellón líquido. A pesar del contratiempo, la capitana despeinada estuvo a favor de obra, animó a su equipo y resto importancia al contratiempo. Un espíritu del que se contagiaron el resto de sus compañeros y que se vio recompensado con la salvación del jurado. Su estilismo capilar sigue trayendo de cabeza a Pepe, que se ha hecho con todas las horquillas del chino para que a la protagonista de El Ministerio del Tiempo no le falten.

BUEN ROLLITO ENTRE LOLES Y FERNANDO, POR AHORA

Fue también el programa de la reconciliación entre Loles León y Fernando Tejero. Después de ver cruzar varios cuchillos entre los protagonistas de La que se avecina, las aguas volvieron a su cauce y sellaron un tregua con la boca chica, sobre todo en el caso del actor cordobés, al que la competitividad le puede. Le vimos algún que otro gesto reprochable, como sus malas contestaciones a Eva González cuando le tocó preparar las mesas del picnic o cuando hizo alguna apreciación fuera de lugar sobre el físico del cocinero invitado, Andrea Tumbarello, chef de Don Giovanni. Aunque lo dijera por lo 'bajini' desde la galería, creemos que estuvo bastante inoportuno.

MANUEL DÍAZ Y VIRGINIA TROCONIS, REBAJAN EL ROMANTICISMO

La competitividad empieza a ser cada vez más acusada entre los tortolitos de esta primera edición celebritera. Después de empalagarnos el pasado domingo en el debut, el matrimonio del torero y la exmodelo se ha centrado más en la competición y prefieren dedicarse los besitos fuera de cámara y estar centrados en lo que hay que estar, la cocina. En la prueba del solomillo Wellington se cruzaron acusaciones sobre los errores, en la de exteriores estuvieron más concentrados en el trabajo y cada uno defendió su plato en la prueba de eliminación. El diestro, empeñado en utilizar pocos, por no decir ninguno, de los electrodomésticos del que surte al programa uno de sus patrocinadores, y Virginia, a la que se le fue la mano con el pesto, tuvieron menos fallos que el expulsado y se medirán una semana más para el goce y disfrute de sus dos pequeños.

ASPIRANTES CON MANERAS DE FINALISTAS

Miguel Ángel Muñoz y Cayetana G. Cuervo se postulan como aspirantes aventajados, sobre todo por su actitud y por su evolución en el programa. El actor se ha ganado en muy poco tiempo el cariño y el respeto del jurado y la hija de Gema Cuervo está demostrando lo apasionada que es del programa, de la cocina y de las cosas bien hechas. El trabajo y la actitud de ambos fue elogiado por los mentores, animándose ambos a participar en la prueba de eliminación para seguir aprendiendo sin las presiones de la competición. Tienen toda la pinta de llegar a la final.

CINCUENTA SOMBRAS DE JORDI CRUZ

Hasta hubo momento flirteo, cuando con los ojos vendados, el cocinero catalán se acercó al oído de Loles León para decirle que parecía muy Cincuenta sombras de Grey. La veterana actriz, que no se calla ni debajo del agua, aprovechó para recordarle que estaba soltera y con muchas ganas de conocerle personalmente. Cuando Loles saca esa faceta cabaretera nos encandila, como lo ha hecho rebajando sus pretensiones y aprendiendo una lección de humildad que le ha venido que ni de perlas en la competición. Por segundo programa consecutivo vio el final del programa desde el gallinero.

CINTA TRANSPORTADORA DE RECUERDOS

La guinda emotiva llegó en una cinta transportadora en la que se mezclaron los ingredientes para la pasta fresca con objetos especiales en las carreras de los participantes. El gorro que lució Cayetana en la película El Abuelo, uno de sus mayores éxitos cinematográficos; los grilletes que llevaba Miguel Ángel en Ben-Hur, su primera producción internacional; la peluca de silicona que Loles llevó a Los Ángeles en una de las nominaciones de Pedro Almodóvar a los Oscar; el Goya a Mejor Actor Revelación que ganó Fernando Tejero, el casco con el que Fonsi ganó el Campeonato de España de motociclismo; una flor de papel con mensajes de la hija de Virginia y Manuel, y la capillita que su padre, Manuel Benítez, dejó olvidada tras una tarde de toros y que le dio la persona que lo atesoró durante décadas, provocaron muchos recuerdos y alguna que otra lagrimilla.

La competición se acabó para el expiloto y DJ, que dejó un gran sabor de boca en sus compañeros y que siempre intentó superarse a sí mismo para hacer feliz a Lucas, su pequeño, un fanático de la versión infantil.