MADRID, 4 Ago. (EUROPA PRESS) -
El 10 por ciento de las enfermedades que se ven en los servicios de Pediatría de los centros hospitalarios del Archipiélago Canario tienen la categoría de raras o huérfanas, según datos presentados hoy por la Consejería de Sanidad del Gobierno Canario. Se trata de enfermedades crónicas, incapacitantes, evolutivas, con invalidez crónica, que conducen al sufrimiento del niño y sus padres, a veces difíciles de diagnosticar, sin medicamentos para afrontarlas o con un alto coste.
La malformación congénita es una alteración de un órgano o parte del mismo y un síndrome es un conjunto de malformaciones congénitas que responden a una misma causa. Entre éstas, la sanidad canaria destaca las malformaciones cromosómicas, como el síndrome de Down, el síndrome X frágil y las trisomías 13 y 18. Por su parte, el síndrome genético más frecuente es la neurofibromatosis y la más común dentro del campo del metabolismo cerebral es la fenilcetonuria. En este sentido, la Consejería canaria aconseja el seguimiento del embarazo en las unidades de detección precoz en Obstetricia y Ginecologia a fin de evitar posibles malformaciones, así como el seguimiento de los pacientes afectados en las unidades de Dismorfología Pediátrica.
EL CONSUMO DE ALCOHOL
El consumo de alcohol es uno de los principales factores que contribuyen al nacimiento de bebés con malformaciones congénitas, así como otras drogas, o las alteraciones nutricionales, e incluso factores culturales como la poca vigilancia de los embarazos, matrimonios entre parientes y marginalidad.
Los bebés con algún tipo de malformación --concluye la Consejería en un comunicado-- derivan en parálisis cerebral, retraso mental, poseen anomalías en su desarrollo psicomotor, tienen alteraciones en su comportamiento e importantes afecciones en sus órganos vitales. Además, suelen nacer, en su mayoría, de forma prematura y con bajo peso.