SIERRA DE FUENTES (CÁCERES), 21 (EUROPA PRESS)
El Centro de Rehabilitación de la Fauna Salvaje de la localidad
cacereña de Sierra de Fuentes, gestionado por la Junta de
Extremadura, trata, por término medio, a cerca de 1.400 animales
heridos al año en la región, entre aves, mamíferos, anfibios y
reptiles.
Este centro, que la Administración extremeña puso en marcha en
marzo de 1999 y que es el único de estas características en la
comunidad, se encarga de atender y proporcionar los cuidados médicos
necesarios a los animales salvajes heridos, además de prepararlos
para su suelta al medio ambiente, una vez restablecidos, y para su
posterior adaptación.
Los heridos con más asiduidad y necesitan atención en este
'hospital de animales salvajes' son las aves rapaces, aunque también
es importante la presencia de cigüeñas blancas, ya que al año llegan
al centro cerca de 400 ejemplares con problemas, de mamíferos como
zorros, jinetas, zorros o lobos, entre otros, y de reptiles y
anfibios.
En este sentido, el número de nutrias que llega al centro y
precisan atención es bastante numeroso, ya que "en Extremadura hay
una población de nutrias muy abundante, en contra de los que se
piensa", según afirmó el director de este Centro de Rehabilitación,
Javier Caldera, en una entrevista concedida a Europa Press.
PELIGROS Y CUIDADOS
Caldera señaló que los animales que ingresan en el centro con la
necesidad de intervención médica son heridos, en muchos de los casos,
por los cepos y los disparos de los cazadores, "muy frecuentes
desgraciadamente", por las alambradas de espinos, las colisiones con
automóviles, los venenos, las electrocuciones o la caída de los nidos
de pollos de ave.
Así, los animales encontrados heridos son trasladados al centro
para ser atendidos, con tratamientos e intervenciones que dependen de
la gravedad del caso específico, "aunque desde agosto hasta febrero
hay muchas operaciones en los quirófanos, debido, sobre todo, a los
disparos de cazadores".
Aún así, son muchos los animales que fallecen en el campo y llegan
sin vida al Centro de Rehabilitación, otros que mueren en sus propias
instalaciones y algunos que, a pesar de ser tratados, quedan
irrecuperables para reintegrarlos a su hábitat natural.
UNA UCI PARA ANIMALES
Las instalaciones del Centro de Rehabilitación de Sierra de
Fuentes están totalmente equipadas, cuya construcción y equipación
costó unos 324.500 euros, con una amplia sala de reuniones, donde
tienen lugar charlas de educación ambiental y se pueden ver, mediante
unas cámaras, a los animales en libertad en tiempo real.
Además, el centro cuenta con oficinas, un laboratorio, un
quirófano y un animalario, donde se crían ratas, ratones e insectos
para alimentar a los animales heridos. También existe una Unidad de
Cuidados Intensivos (UCI) para los animales, donde se les atiende
durante su ingreso y descansan en 20 habitáculos, y una sala de
crecimiento, donde, además de alimentar a las crías, se intenta
evitar que el animal asocie al cuidador con sus padres.
De este modo, en las salas de crecimiento, sin las precauciones
adecuadas, "podríamos tener animales sanos pero inestables
psicológicamente para su suelta".
En el Centro de Rehabilitación trabajan un total de 12 personas,
entre las que se encuentran tres veterinarios, un biólogo, vigilantes
y cuidadores, "que son personas muy relacionadas con el mundo de la
naturaleza, con conocimientos sobre los animales y una gran calidad
en su formación", indicó el director del centro.
En este sentido, subrayó la profesionalidad de los cuidadores
porque "no se ha sufrido ningún accidente grave, tan sólo los
habituales rasguños y pequeñas heridas que estos animales salvajes
hacen con sus poderosas garras".
No obstante, un hospital de estas características "no es rentable
porque no genera una riqeza económica", recordó Caldera, aunque
subrayó que su funcionamiento es indispensable porque "es una
necesidad social, se debe atender a la fauna protegida extremeña y no
dejar morir a los animales en el campo".
ADAPTACIÓN AL MEDIO
Los animales, una vez repuestos de sus lesiones, se preparan para
su suelta y adaptación, con técnicas que varían según la edad y la
especie de animal.
Así, a las aves rapaces, por ejemplo, se les puede dejar una jaula
en el campo para que la utilicen como comedero, si son polluelos se
les coloca en el nido con unos padres adoptivos, o se les entrena la
musculación en sesiones especiales.
No obstante, alguno de los animales, por la gravedad de sus
heridas, quedan irrecuperables para vivir en libertad por lo que se
ceden a programas de educación ambiental o a zoológicos "para evitar
su sacrificio, como se hace en otros centros".
NO SÓLO RECUPERACIÓN
Las instalacionmes de Sierra de Fuentes no sólo se dedican a la
rehabilitación de animales, aunque ésta es su función principal, ya
que también desarrollan la investigación, la educación ambiental y un
programa de cría de animales en cautividad.
Así, por medio del programa de investigación se estudia a los
animales que ingresan en el centro, a los que se realizan análisis y
pruebas, se les coloca una anilla de identificación propia y se
incluye toda la información en una base de datos "para conformar el
carné de identidad del animal".
En cuanto al programa de cría en cautividad, Javier Caldera,
manifestó que es un proyecto "muy importante" porque se intentan
conseguir crías de las especies cernícalo primilla, cerceta pardilla,
porrón pardo, ambas en peligro de extinción, águilas imperiales,
avutardas o lobos imperiales, "que todos los años se reproducen,
porque tienen un recinto amplio".
Caldera recordó que la colaboración de los ciudadanos para la
recuperación de la fauna es esencial por lo que el Centro de
Rehabilitación de Sierra de Fuentes dispone de una número de teléfono
gratuito, el 900351858, durante todo el año para que las personas que
encuentren un animal herido puedan avisar a este hospital.