Actualizado 30/09/2008 20:37 CET

Científicos consiguen avanzar en el desarrollo de la nariz artificial

BOSTON, 30 Sep. (OTR/PRESS) -

Un grupo de científicos norteamericanos ha creado un receptor de olor que se puede fabricar en laboratorios y que supone un avance de cara a la futura creación de 'narices artificiales'. Estos aparatos pueden ser útiles en el día de mañana a la hora de ayudar o sustituir a perros policía en sus labores de detección de drogas en aduanas o incluso en la localización de bombas. Pero no es el único proyecto que se puede beneficiar de este descubrimiento, ya que, según los expertos que participaron en este trabajo, podrá permitir a sus colegas descubrir cómo funciona el sentido de olfato y cómo los hombres pueden reconocer una gama aparentemente infinita de olores.

Hasta ahora, se habían realizado numerosos esfuerzos para entender la base molecular de olor, unos esfuerzos que se habían visto obstaculizados en ocasiones por las dificultades a la hora de entender en el funcionamiento de las proteínas que descubren olores conocidos, como receptores olfativos. Según señaló Shuguang Zhang, investigador del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y uno de los autores de este estudio, la gente tiene un sistema enorme olfativo que incluye cerca de 400 genes funcionales, además de otros tantos que se dedican a otras funciones. Por su parte los animales como perros y ratones tienen alrededor de 1.000 genes de receptor funcionales olfativos. Esta variedad de receptores permite a la gente y animales distinguir las decenas de miles de olores distintos. Cada olor activa receptores múltiples y este modelo de activación crea una firma la que el cerebro puede reconocer como un olor particular.

En este sentido, Zhang destacó, en unas declaraciones a la Web de la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' recogida por otr/press, que los receptores olfativos se atan a moléculas de olor y se convierten en proteínas de la membrana, que atraviesan la superficie de célula. Cuando tales proteínas son apartadas de la célula y colocadas en soluciones de agua pierden su estructura lo que hace muy difícil de aislar las proteínas en cantidades bastante grandes para estudiarlos detalladamente. Por este motivo se ha tardado mucho tiempo en dar con el avance que ahora anuncian estos expertos y que supone un paso adelante para el desarrollo de una nariz artificial.

Para ello, la técnica utilizada implica una síntesis de célula que usa el extracto de germen de trigo para producir un receptor particular y posteriormente se aísla la proteína por varios pasos de purificación. Gracias a este método se pueden producir rápidamente las cantidades grandes de proteínas, al menos los suficientes para comenzar estudios estructurales y funcionales.

AYUDA PARA LAS FUERZAS DE SEGURIDAD

Con este descubrimiento esperan que se beneficien los cuerpos y fuerzas de seguridad y que en un futuro, las narices artificiales sean las destinadas a ayudar o a sustituir a los perros policía, y puedan detectar droga o incluso bombas. Además, el equipo explica que este dispositivo podría ser usado en la medicina para el temprano diagnóstico de ciertas enfermedades que producen olores distintivos, como la diabetes, problemas pulmonares, de vejiga o cánceres de la piel.

Además, apuntan, se puede beneficiar de este descubrimiento sus propios colegas ya que gracias a su trabajo se podrá ahondar en el funcionamiento del sentido de olfato y cómo los hombres pueden reconocer una gama aparentemente infinita de olores.