MADRID, 25 Sep. (EUROPA PRESS) -
Las conclusiones de un nuevo estudio, publicado en la última edición
de la revista 'Proceedings', señalan que el ácido dehidroascórbico,
DHA, un compuesto químico del que se deriva la vitamina C, representa
un nuevo y prometedor tratamiento para el infarto cerebral.
El infarto cerebral es una de las principales causas de muerte e
incapacitación física en el mundo desarrollado y hasta ahora no
existe un tratamiento seguro y eficaz que proteja al cerebro de las
lesiones inducidas por el infarto. La restauración aguda del flujo
sanguíneo después de un infarto activa la producción de unos
compuestos químicos llamados especies de oxígeno reactivo, que son
tóxicas para ciertos tipos de células del cerebro. Los antioxidantes,
famosos por liberar al organismo de tales radicales libres, se
reducen en el cerebro tras el infarto.
La vitamina C, un antioxidante bien conocido, no resulta eficaz
contra las lesiones cerebrales producidas tras un infarto porque no
puede penetrar en la cubierta protectora que rodea al cerebro humano,
conocida como barrera cerebral sanguínea. En el nuevo estudio,
investigadores de la Universidad de Columbia, del Memorial
Sloan-Kettering Cancer Center y de Progenics Pharmaceuticals,
proporcionan evidencias de que DHA sí que puede cruzar la barrera
cerebral sanguínea y reducir los daños producidos por el infarto,
según han comprobado en experimentos con ratones de laboratorio.
Los autores de los experimentos señalan que las inyecciones de este
precursor de la vitamina C, administradas bien a los 15 minutos o
buen a las tres horas de un infarto inducido en los animales,
reducían notablemente las lesiones de los tejidos cerebrales y
aumentaban el flujo de sangre en el cerebro, lo que mejoraba sus
funciones neurobiológicas. Los resultados apuntan a que el DHA u otro
antioxidante precursor que penetre la barrera del cerebro podrá, con
toda probabilidad, mejorar el tratamiento del infarto en los seres
humanos.
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(EUROPA PRESS)
09/25/14-20/01
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