El deporte de alta competición conlleva un abanico de trastornos físicos y psíquicos, según un experto

Europa Press Ciencia
Actualizado: martes, 6 agosto 2002 22:46

SANTANDER, 6 Ago. (EUROPA PRESS) -

El deporte de alta competición supone un sobreesfuerzo que

conlleva a su vez un abanico de trastornos físicos y psíquicos, según

explicó hoy en Laredo (Cantabria) Bernardo Marín, director del

seminario "Introducción a la medicina de la educación física y el

deporte" de los Cursos de Verano de la Universidad de Cantabria.

Tras indicar que "los deportistas de élite son enfermos de élite",

este experto señaló que la "robotización" del deportista es cada vez

más frecuente", de forma que "se estudia de manera exhaustiva la

estructura y la coordinación del movimiento con el fin de conseguir

la mayor eficacia y rendimiento".

Marín que señaló que la instrumentalización del cuerpo humano

encuentra en la técnica uno de sus mejores aliados y las Olimpiadas

se convierten en el escaparate mundial para mostrar los mayores

avances en pro de un mejor resultado deportivo.

Así, explicó, algunos nadadores que participaron en las Olimpiadas

de Atlanta mejoraron sus marcas gracias a la utilización de una fibra

que permite un mayor deslizamiento y una mejor absorción del sudor.

"Los deportistas no se dan cuenta de que, con la instrumentalización

de su cuerpo, dejan de ser humanos", dijo.

Indicó en este sentido que el dopaje es uno de los mayores

peligros del deporte de alta competición. El consumo de sustancias

para mejorar el rendimiento deportivo entraña peligrosas

consecuencias que, en el peor de los casos, pueden conducir a la

muerte.

"El dopaje acorta la vida del deportista y ocasiona muertes

prematuras, como los diez fallecimientos registrados en el mundo del

ciclismo desde 1987 a 1995", subrayó.

Para Marín, los controles anti-dopaje, todavía inexistentes en

algunas prácticas deportivas, poseen un valor coercitivo y

disuasorio, aunque claramente insuficiente frente a los continuos

avances de las sustancias dopantes, que van muy por delante de los

exámenes de detección.

"Los dopajes del futuro se basarán en la modificación del genoma

humano y ya se están haciendo estudios experimentales con ese

objetivo", indicó.

Destacó igualmente que en el plano psíquico, la práctica del

deporte de alto nivel y la instrumentalización del cuerpo para

desarrollar al máximo las cualidades físicas y mentales origina

graves alteraciones en la percepción personal del deportista.

Así, según Marín, se produce un endiosamiento y una

"superpersonalización", que lleva a ver al resto de las personas como

seres inferiores. "Es un trastorno psicopatológico que provoca muchos

problemas y conflictos de convivencia con el entorno", concluyó.

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