Actualizado 04/05/2007 18:18 CET

Dos de cada tres centros de adelgazamiento no respetan aspectos los básicos de nutrición y salud

MADRID, 4 May. (EUROPA PRESS) -

Un estudio realizado sobre más de un centenar de centros de adelgazamiento realizado por Consumer Eroski revela que dos tercios de este tipo de establecimientos no respetan aspectos fundamentales de salud en general, y de nutrición en particular, al establecer un tratamiento de pérdida de peso para sus clientes. Además, resulta que amas de casa, biólogos o comerciales atienden algunos de estos negocios sin mayor formación relacionada con la salud de las personas.

El estudio consistió en una visita de 22 técnicos de Consumer que se presentaban como clientes (algunos con peso idóneo y otros con más o menos kilos de más) a 103 centros de adelgazamiento (herbolarios, parafarmacias, locales de dietética, consultas en domicilios particulares y centros franquiciados) repartidos en 18 ciudades del país.

Dos de cada tres establecimientos analizados (el 68%) suspendan el examen planteado por esta revista, basado en la información proporcionada a los clientes en la primera consulta. Sólo el 18% aprueba con holgura, según el estudio.

De acuerdo con los criterios de calidad en la información a los clientes en la primera consulta fijados en el informe, el 68 por ciento de los establecimientos suspendió. Entre los defectos más comunes, la mayoría no identifican de manera adecuada el problema, explican mal y detallan aún peor el tratamiento que proponen al usuario. Uno de cada tres centros de adelgazamiento plantea pérdidas de peso excesivamente rápidas para que resulten saludables y duraderas. También uno de cada tres centros los clientes no son atendidos por médicos especializados o expertos en nutrición.

NI SE PESA AL PACIENTE NI SE LE TOMA LA TENSIÓN

Además, el 46% recomienda tratamientos con 'productos estrella' (productos o suplementos dietéticos en lugar de una dieta personalizada que tenga en cuenta los hábitos alimentarios y estilos de vida del paciente). Uno de los aspectos criticables más comunes de estos centros es que se identifica el problema del paciente con ligereza, bien porque no se pesa ni mide al cliente, bien porque no siempre atiende un profesional cualificado en dietética y nutrición. Según afirman los responsables del estudio, para efectuar un correcto diagnóstico, es imprescindible elaborar un informe exhaustivo, que incluya mediciones antropométricas, Índice de Masa Corporal (IMC), hábitos de alimentación y antecedentes patológicos, entre otros.

El 42% de los centros no realizó una adecuada medición de estos parámetros, error que imposibilita el diseño de un tratamiento idóneo. Por si fuera poco, más del 65% de los centros ni se interesaron ni revisaron la tensión arterial del cliente.

De esta forma, sólo un 58% efectuó una exploración física al paciente, mientras que apenas la mitad preguntó al cliente si se había hecho de forma reciente una analítica de sangre, aspectos ambos indispensables para un buen diagnóstico. Únicamente el 37% de los centros indagó acerca de tres o más antecedentes patológicos personales o familiares del paciente (problemas hormonales, digestivos, vasculares, intolerancias, etc.). Uno de cada tres no solicitó información al paciente sobre la ingesta de fármacos, un aspecto fundamental que puede condicionar el tratamiento y aumentar sus riesgos.

Los técnicos-clientes acudieron principalmente a centros de adelgazamiento que ofrecían una primera consulta gratuita. La mayor parte de los centros estudiados utilizan el mensaje de 'primera consulta gratuita' como gancho comercial, pero se ha comprobado que esta visita no proporciona al cliente información suficiente para decidir si le conviene comenzar con el tratamiento o si éste resultará efectivo en su caso concreto.

Únicamente el 30% de los profesionales facilitó una información aceptable sobre las posibles soluciones. Se considera aceptable cuando el tratamiento se adapta a las necesidades del paciente (personalización de la dieta tras un estudio completo previo) y cuando se propone una pérdida de peso de 0,5 a 1 kilo por semana.

Por otro lado, el informe recuerda que únicamente los médicos especializados en Nutrición y los diplomados y técnicos superiores en Dietética están cualificados para establecer valoraciones nutricionales y hacer recomendaciones dietéticas. Sin embargo, en casi uno de cada cuatro establecimientos visitados se comprobó que los profesionales que atienden en la primera visita a este tipo de centros no poseían la cualificación adecuada para ejercer estas labores. Así, se vio que en algunos de ellos las personas que atendían eran amas de casa, biólogos, naturistas, psicólogos o comerciales.

En el aspecto económico, de los centros de adelgazamiento estudiados, el 21% ponía como condición pagar el tratamiento completo, en lugar de cobrar por consulta. La media por tratamiento asciende hasta los 1.396 euros, aunque los precios se mueven entre los 350 euros de los dos más 'económicos' hasta los 3.879 euros del más caro, centro localizado en Sevilla. En cuanto al cobro por consulta y/o por los productos que venden (se ha hecho una estimación considerando la frecuencia de visitas y el uso de productos sugeridos en cada centro) la media se ha fijado en los 163 euros mensuales. Los precios oscilan entre los 600 y los 40 euros al mes.