MADRID, 3 Dic. (EUROPA PRESS) -
Una nueva investigación, publicada en la última edición de la
revista "Proceedings of the National Academy of Sciences" (PNAS),
proporciona evidencias de la existencia una ruta inversa de
retroalimentación, sospechada pero no demostrada, entre las dos
partes del sistema visual del cerebro, lo que ayuda a los científicos
a comprender mejor cómo "ve" el cerebro.
Los autores del nuevo estudio pertenecen al Instituto Max Planck
(Alemania). Hasta ahora se había creído que el procesamiento de las
señales visuales era secuencial y que su complejidad no iba
aumentando a medida que se iba pasando información visual del ojo al
cerebro y, dentro del cerebro, de regiones inferiores a superiores en
la corteza cerebral, con poca o ninbuna retroalimentación a las
regiones inferiores.
Los autores del nuevo trabajo demuestran que, al menos para la
detección visual del movimiento, este patrón no es real. Para ello,
emplearon enfriamiento, lo que permitió desactivar parte de un
cerebro de gato, llamado sulcus pMS, una región superior de la
corteza visual que procesa el movimiento.
Mientras se iban presentando imágenes en movimiento a estos gatos,
los investigadores fueron midiendo la actividad en el área 18, una
zona inferior de la corteza visual que recibe retroalimentación del
sulcus pMS. La desactivación de esta zona suprimía la representación
del movimiento en el área 18, tal como se vio mediante la actividad
eléctrica en dicha región.
Estos resultados indican que el procesamiento visual es más
complicado que los que se creyó previamente y que el daño de las
áreas visuales superiores, como podría resultar de un infarto o
trauma, puede poseer profundos efectos en la percepción visual.