WASHINGTON, 19 Dic. (EUROPA PRESS) -
El anuncio del pasado jueves que Celebrex, del grupo Pfizer, aumenta los riesgos cardiacos supuso un incremento de la presión sobre el organismo estadounidense de control de medicamentos (FDA), acusado de estar demasiado vinculado a la industria farmacéutica.
En un momento en que suenan las alarmas respecto a varios medicamentos desde hace varios meses, un senador destacado reclamó la creación de un panel de expertos para evaluar su tarea.
"Parece que ha llegado la hora de una revisión completa sobre seguridad fermacéutica y sobre cómo las agencias federales supervisan la investigación en medicamentos y autorizan y regulan los medicamentos", indicó el senador Chuck Grassley, presidente de la comisión de Finanzas del Senado, que supervisa a la FDA.
"Pfizer divulgó información sobre un creciente riesgo de ataques cardiacos de su medicamento Celebrex, y Eli Lilly emitió una nueva advertencia sobre problemas al hígado con el medicamento Strattera.
El último año reveló serios problemas (con medicamentos), como Vioxx, Bextra y Celebrex, la vacuna contra la gripe, el medicamento contra el SIDA Nevirapine", dijo Grassley.
"A esta altura nadie puede decir con confianza si los peores problemas sobre seguridad farmacéutica quedaron atrás o están por delante", añadió.
Un editorial del diario 'The New York Times' describió hoy a la FDA como "notoriamente débil a la hora de controlar los medicamentos que ya están en el mercado". "Su propia reputación estará en juego cuando decida cómo actuar respecto a Celebrex en los próximos días", agregó el Times.
El primer grupo farmacéutico del mundo, Pfizer, reveló ayer que su antiinflamatorio estrella, el Celebrex, produce problemas cardiacos.
Utilizado en el mundo por más de 26 millones de personas, según el sitio de Internet del grupo estadounidense, el Celebrex es cuestionado por un estudio de largo plazo realizado por el Instituto Nacional del Cáncer (NIC, por su sigla en inglés).
Al mismo tiempo, tres médicos estadounidenses pidieron a sus colegas que dejen de prescribir Bextra, otro antiinflamatorio del tipo COX-2 de Pfizer, por la misma razón.
Las novedades sobre el estudio de Celebrex desplomaron las acciones de Pfizer, pero el presidente de la compañía dijo que el medicamento no sería retirado del mercado.
"La decisión de retirar un medicamento debe tomarse tras analizar todas las informaciones", dijo McKinnell a la cadena de televisión estadounidense CNBC. "Hasta que no tuvimos los resultados del estudio (del Instituto Nacional del Cáncer, INC) considerábamos que la inocuidad del Celebrex era totalmente aceptable", añadió.
Los resultados de un estudio del INC publicados este viernes revelaron que los pacientes que consumen cotidianamente entre 400 mg y 800 mg de Celebrex tienen 2,5 veces más riesgos de sufrir accidentes cardiovasculares, mortales o no, que las personas que toman un placebo.