LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 17 Ago. (EUROPA PRESS) -
Las Dunas de Maspalomas se muestran ante nuestros ojos como algo vivo, que alberga en su interior a numerosas especies naturales y animales endémicos, y además representan un auténtico emblema de la isla de Gran Canaria, siendo uno de los principales reclamos turísticos del Archipiélago.
Los vientos alisios son, principalmente, los responsables del desplazamiento de las Dunas, que se mueven a una velocidad de 2 a 5 metros al año y representan 4 kilómetros cuadrados dentro de la Reserva Natural Especial de las Dunas de Maspalomas, en la que se incluyen la Charca de Maspalomas y el Palmeral.
Sin embargo, son numerosas las voces que apuntan al deterioro de este paraje, a pesar de que en los últimos tiempos la administración pública ha estado trabajando en el desarrollo de un Plan Director para la zona, con el que se pretende atender y garantizar la conservación de esta zona de gran interés científico y paisajístico.
El doctor en Ciencias del Mar de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), Ignacio Alonso, explica, basándose en estudios que se han realizado en la zona, que "la altura media de todo el sistema dunar se ha reducido aproximadamente un metro en los últimos 40 años". Aunque "hay zonas prácticamente estables, hay otras zonas en las que han bajado hasta dos metros de altura, sobre todo, la zona más próxima a la Playa del Inglés".
De seguir así la situación, "en un período de 50 a 100 años, las Dunas desaparecían tal y como hoy las conocemos", lo que daría lugar a la "destrucción de una fuente de riqueza inmensa para la isla".
Por esta razón, Alonso entiende que la Administración "debería potenciar más la investigación en la zona e involucrarse más en su conservación y mantenimiento", teniendo en cuenta que son la "imagen turística de Gran Canaria, sustentando gran parte del desarrollo turístico de la zona", aparte de su innegable valor natural.
Alonso criticó que la Administración pública canaria, tanto en el ámbito regional como local, refiriéndose al Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana y al Cabildo de Gran Canaria, "hacen oídos sordos a las recomendaciones de los expertos", porque "es de ciegos, no querer ver" lo que está pasando en la zona y aseguró que "deberían mojarse más" en la financiación de estudios y proyectos de investigación que escasean en la actualidad.
De hecho, en un estudio realizado por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) se demuestra que el campo de dunas de Maspalomas está desapareciendo, en un proceso que se ha acelerado desde los años 60 y que afecta, sobre todo, a las dunas móviles.
Estos magníficos monstruos de arena no sólo han reducido su altura, pasando en algunos casos de los 7 a los 5 metros, sino que también ha crecido la llanura interior.
Una de las causas que explica este deterioro es el desarrollo urbanístico de Playa del Inglés y de Maspalomas, iniciado en la década de los 60, un proceso de edificación que hoy prosigue y que ha dejado como saldo algunas construcciones de hasta de 5 pisos. Esto "ha modificado el régimen de vientos y la dinámica natural de las dunas", convirtiéndose en obstáculos para el desplazamiento de estos cúmulos de arena, según explica el también experto en Geología Marina, Ignacio Alonso.
La zona más castigada por las edificaciones es la de Playa del Inglés, de forma que "cada vez llega menos arena por esta playa".
Esto trae unas consecuencias negativas para la vida del ecosistema, ya que el ciclo dunar se inicia en esta zona, donde se produce la entrada de arena, para luego convertirse en dunas, que atraviesan toda la costa de este a oeste para salir por la Playa de Maspalomas y llegar de nuevo al mar, dando lugar a un nuevo ciclo. Pero, al haberse reducido la entrada de arena en El Inglés, sale más arena de la que entra, con lo que se rompe el equilibrio entre aportes y pérdidas.
A este desarrollo urbanístico hay que unir la gran presión humana a la que está sometida esta reserva, dada la "mala señalización y la falta de vigilancia" de los senderos, como critica la Federación Ecologista Ben Magec-Ecologistas en Acción.
De hecho, aunque desde el Centro de Interpretación e Información emplazado en la zona se asegura que este centro asiste a unos 35 o 40.000 visitantes al año, la realidad es que se estima en 3 millones el número de usuarios que visitan anualmente las playas aledañas, del Inglés y de Maspalomas, y que pueden acceder a las dunas y transitar por ellas.
En estos momentos, Ignacio Alonso trabaja en un proyecto financiado por el Ministerio de Educación y Ciencia, en el se pretende estudiar por qué cada vez llegan menos sedimentos y materiales desde el mar. "Investigar en el mar es muy caro y esta financiación no cubre todo lo que queremos estudiar", dijo Alonso que aclaró que en "con esta financiación exigua, lo que hacemos es parchear" proyectos que podrían aportar datos muy reveladores a la situación de este paraje.
Por su parte, el portavoz de Ben Magec Ecologistas en Acción, Antonio Hernández, aseguró que "haber llenado la zona de hoteles" y otros proyectos, como pueden ser los diques del Castillo del Romeral, el Muelle de Arinaga o el pretendido Puerto deportivo de Bahía Feliz de 500 atraques "podrían catapultar el movimiento y dinámica de los flujos de arena".
De hecho, ante la avalancha de construcciones que rodean esta zona, los ecologistas ven como única solución para frenar este deterioro el "evitar que se termine de cercar con construcciones a las Dunas en las zonas libres que quedan aún sin construir", como pueden ser ciertas zonas del campo de Golf o de la zona de Meloneras, de manera que "se respete el suelo urbano que queda libre" en las proximidades del entorno natural.
Entre la flora de la Reserva Natural Especial de las Dunas de Maspalomas se pueden encontrar tarahales, aulagas, balos y junquillos. De la fauna, destacan los lagartos, las lisas y los escarabajos endémicos de las Dunas. En cuanto a las aves, se pueden encontrar bencejos, palmeros, aunque en la charca conviven pollas de agua, chorlitejos, garcetas comunes, cernícalos y alpispas.
Para aquellos que estén interesados en conocer de cerca este paraje, existe un Centro de Interpretación e Información que facilita a los usuarios todo tipo de datos sobre la Reserva Natural y que se encuentra emplazado en Playa del Inglés.