MADRID, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -
Las emisiones de metilcloroformo en Europa continúan perjudicando al ozono puesto que sus niveles son excesivos, según un estudio de los Laboratorios Federales para la Experimentación de Materiales y la Investigación de Suiza que se publica esta semana en la revista 'Nature'.
Una mejor estimación de las emisiones europeas de metilcloroformo (CH3CCl3) ha revelado que aunque los niveles de emisión de este elemento químico son mucho más bajos de lo que había estimado un estudio anterior, aún siguen excediendo los cálculos basados en la producción química.
Los científicos presentan en su estudio datos recogidos durante varios años de lugares en Irlanda y Suiza y concluyen que las emisiones europeas han descendido de unas 60.000 toneladas por año a mediados de los 90 a menos de las 3.400 toneladas por año entre el 2000 y el 2003.
Una evaluación anterior, publicada en la revista 'Nature' en 2003, había sugerido una producción de más de 20.000 toneladas durante el año 2000.
Según el Protocolo de Montreal, el uso de metilcloroformo debe reducirse en fases hasta el 2.015. Los autores del estudio aventuran que si sus cálculos son correctos deben existir fuentes de metilcloroformo no registradas, lo que supone una grave situación de uso no declarado de este componente.
El metilcloroformo es un compuesto que ha sido utilizado sobre todo para el tratamiento de metales y el lavado en seco de prendas por la industria textil. El Protocolo de Montreal sobre sustancias que consumen la capa de ozono es un acuerdo internacional histórico concebido para proteger la capa de ozono estratosférico.