NUEVA YORK, 23 Ago. (EUROPA PRESS/Nacho Sevilla) -
Un equipo de biólogos de la Universidad Rockefeller afirman haber
aislado un agente que sería capaz de destruir las células de ántrax,
que además podría ser utilizado para su detección, en una
investigación financiada por el Pentágono.
El agente es un encima, denominada lisina, que produce un tipo de
virus que ataca la bacteria de ántrax (o carbunco) y se reproduce
dentro de ella. Una vez reproducido, el virus segrega la lisina para
romper las paredes de las células de ántrax. Aunque está diseñada
para actuar desde dentro, los científicos han descubierto, mediante
experimentos con ratones, que esta sustancia también puede atacar a
las células de ántrax desde fuera, logrando que ratones infectados
con carbunco que iban a morir sobrevivieran.
Los científicos afirman que se podría utilizar como se emplean
ahora los antibióticos para tratar el carbunco, con la ventaja de que
es posible diseñar ántrax inmune a tipos de antibióticos, pero no a
la lisina, ya que es una sustancia perfeccionada por años de
evolución de un virus que sólo ataca al Ántrax y a bacterias
similares, y lo hace en partes de su metabolismo que no pueden ser
cambiadas, a diferencia de los antibióticos. Otra ventaja de la
lisina es que sólo ataca al ántrax y bacterias similares.
La mayor desventaja de la lisina es que tendría que ser inyectada
en el organismo infectado por ántrax muy pronto, antes de que la
sustancia se extendiera por el sistema a través del riego sanguíneo.
Un proceso similar al de algunos antídotos para picaduras de arañas y
serpientes.
Aún quedan varios años antes de que se pueda emplear la lisina
para tratar el ántrax en humanos, los experimentos con ratones
tendrán que repetirse con conejos y después con monos, y se tendrán
que realizar pruebas para estudiar la toxicidad del elemento en
humanos, antes de poder desarrollar un antídoto para personas. Si la
lisina se introduce lo suficientemente pronto destruiría las
bacterias de ántrax antes de que se extiendan y liberen toxinas en el
organismo, pero si es demasiado tarde, el tratamiento fracasaría.
Más avanzado está el uso de la lisina para detectar ántrax. Dado
que ataca sólo a esta bacteria y a otras muy similares, podría ser un
detector rápido para las esporas. El equipo científico ya ha diseñado
un detector que cabe en la palma de la mano, capaz de analizar el
aire. La lisina podría detectar en 10 minutos una muestra de aire con
2.500 esporas, y en una hora una muestra con 100.
Los científicos creen que este método basado en lisinas podría ser
empleado para muchas otras bacterias, ya que cada una tiene un virus
que la ataca mediante lisinas, y sería un tratamiento más efectivo
que los antibióticos y a prueba de resistencias.
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23-Ago-2002 11:33:00
(EUROPA PRESS)
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