Un experto afirma que es posible utilizar órganos artificiales de plástico en pacientes vigilados en la UCI

Europa Press Ciencia
Actualizado: viernes, 3 septiembre 2004 20:17

LAREDO, 3 Sep. (EUROPA PRESS) -

El profesor de Ciencias de los Materiales de la Universidad Carlos III de Madrid, Julio Bravo, explicó hoy que "los órganos de plástico, como un hígado o un corazón, no se pueden utilizar de un modo permanente, pero sí de forma provisional manteniendo a los pacientes en cuidados intensivos".

Bravo participó en el curso de verano de la Universidad de Cantabria 'Los nuevos materiales y el desarrollo tecnológico', donde presentó las aplicaciones más novedosas de los polímeros en el campo médico y en otros muchos ámbitos como la industria de la automoción.

En el primer caso, señaló que el trasplante de piel es una de las aplicaciones en las que se emplean con éxito y de forma permanente estos materiales.

Para llevarlo a cabo, se crea una malla de plástico en la que se implantan células de piel. Allí empiezan a reproducirse y, después de 48 horas, se implantan en la persona, donde siguen reproduciéndose hasta completar el fragmento de piel que necesita el paciente. El plástico de la malla, al ser biodegradable, se deshace al tiempo que la piel se desarrolla.

Los trasplantes de órganos no son las únicas aplicaciones de los plásticos en el cuerpo humano, ya que, en enfermedades como el cáncer de próstata o el tumor cerebral, unos implantes de plástico permiten aplicar la dosis necesaria de medicación.

"Unos pequeños parches en el cerebro consiguen aplicar la dosis necesaria de medicación sin dañar el resto del cuerpo, ya que una de las ventajas de los plásticos es que están formados de carbono como el cuerpo humano, con lo que se consigue evitar el rechazo", explicó Bravo.

Una de las principales ventajas de los polímeros, según explicó, es que con ellos se consigue reducir el peso de un objeto, lo que permite reducir costes en los procesos de producción.

"En automoción se llegan a eliminar más de cien kilos de los coches gracias a su aplicación", señaló Bravo, que apuntó que estos materiales "son más baratos, fáciles de procesar y tienen una gran versatilidad y algunas propiedades específicas que ofrecen importantes beneficios en distintos procesos productivos".

El profesor también recordó que el plástico es reciclable, aunque el proceso de recogida y limpieza en algunos casos resulta demasiado costoso.

Por este motivo, una de las soluciones por las que aboga el profesor Bravo es que las empresas, al diseñar el producto, lo hagan buscando su uso posterior. "Debemos optar por realizar diseños acordes con el material que vamos a utilizar y no intentar simplemente sustituir el material previo de un producto por el plástico", afirmó.

Asimismo, Bravo apostó por "pensar en las utilidades que en un futuro va a tener dicho objeto para poder reciclarlo y así duplicar su productividad".

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