ELX (ALICANTE), 24 (EUROPA PRESS)
Facultativos de la Unidad de Cirugía Sin Ingreso del Hospital
General Universitario de Elx (Alicante) aplican una técnica
quirúrgica que permite localizar con exactitud el ganglio más cercano
al tumor y las cadenas ganglionares que han sido afectadas, según
informaron fuentes de la Generalitat.
El primer paso es detectar hacia que cadena ganglionar drena el
tumor para poder localizar el primer ganglio, llamado también
centinela, que posteriormente será analizado para comprobar si es
tumoral o no. Esta comprobación será determinante a la hora de
valorar el tratamiento posterior, puesto que el estado del primer
ganglio coincide con el del resto.
Como explica el dermatólogo Pedro Devesa, "en algunas
localizaciones del organismo los tumores pueden dirigirse hacia
distintos grupos ganglionares, esta técnica permite ver de forma
selectiva hacia cuál o cuáles ha drenado el tumor".
Hasta el momento, dado que no se conocía cuál era el ganglio más
cercano al tumor, ni el lugar hacia dónde se había dirigido, era
necesario extirpar toda la cadena ganglionar sospechosa de forma
profiláctica, algo que puede evitarse gracias a esta intervención que
ya se está practicando en el hospital.
La técnica consiste en inyectar un isotopo radioactivo, de lo que
se encarga el Servicio de Medicina Nuclear, en la zona del tumor y
posteriormente, mediante una gammagráfia, detectar la cadena hacia
las que drena el tumor marcándose el ganglio centinela de las mismas.
En la intervención quirúrgica, mediante una sonda intraoperatoria,
se localiza dicho ganglio y se extirpa para que posteriormente sea
analizado por el servicio de Anatomía Patológica. Si finalmente se
concluye que el ganglio extraído es cancerígeno se procede a extirpar
toda la cadena ganglionar, pero si se comprueba que no es así se
retiene el proceso con lo que ya no es necesario extraer toda la
cadena.
Según apunta el doctor Devesa Ivorra, "esta operación suele durar
alrededor de media hora y presenta numerosas ventajas para los
pacientes". Al localizar la zona y la cadena exacta hacia la que
drena el tumor únicamente se extirpan uno o dos ganglios con lo que
la intervención es poco agresiva y puede hacerse con anestesia local,
evitando así al paciente varios días de ingreso.
A esto se suma la disminución del riesgo de sufrir infecciones y
linfedemas, cuya principal consecuencia es la hinchazón del brazo en
los pacientes tratados por un cáncer.
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(EUROPA PRESS)
03/24/15-00/02
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