Archivo - 26 January 2026, Greenland, Nuuk: Icebergs float in the Nuuk Fjord off the coast of Nuuk. US President Donald Trump has backed down on his threat to impose tariffs on the UK and other NATO allies who opposed his ambitions to annex Greenland. Pho - Ben Birchall/PA Wire/dpa - Archivo
MADRID 5 May. (EUROPA PRESS) -
En el libro 'Physics of Fluids', publicado por AIP Publishing, Kari Perry y Sarah Morris, de la Universidad Estatal de Montana (Estados Unidos) analizan el cómo los icebergs son menos propensos a derretirse cuando se agrupan.
Es consabido que el hielo de la Tierra se está derritiendo. A medida que los icebergs se desprenden de los glaciares y se derriten, el agua dulce del deshielo se mezcla con el agua salada que la rodea. Sin embargo, los icebergs no existen de forma aislada.
En Groenlandia, por ejemplo, las acumulaciones de icebergs y hielo marino forman lo que se conoce como melanges. Determinar cómo estas masas de hielo se ven afectadas por el agua de deshielo de sus vecinas es fundamental para comprender y, en última instancia, reducir la pérdida global de hielo.
En el libro Physics of Fluids, las expertas utilizaron pares de cilindros de hielo para estudiar cómo el agua de deshielo de una estructura de hielo altera el deshielo de otra.
"El agua de deshielo de los icebergs puede transportar agua dulce a otras zonas del océano, además de redistribuir el calor, la sal y los nutrientes", explica Morris. "Necesitamos saber cómo se mueven estos elementos para poder predecir los cambios en el ecosistema".
Utilizando las instalaciones de remolque de la Universidad Estatal de Montana, Perry realizó una serie de experimentos en los que remolcó dos piezas cilíndricas de hielo a través de un tanque de agua, observándose cómo se derretían durante el trayecto.
Modificó sistemáticamente la distancia entre ellas para comprender sus efectos y empleó una combinación de técnicas de imagen para medir cómo cambiaban las formas y las tasas de fusión de los cilindros de hielo con el tiempo.
Aunque el cilindro situado aguas arriba se comportó prácticamente igual que si estuviera solo, la distancia entre ambos determinó la forma final que adoptó el trozo de hielo situado aguas abajo.
"Si están muy cerca el uno del otro, la cara frontal del cilindro aguas abajo quedará protegida del flujo entrante más cálido", comenta Morris. "La forma final que adoptará tendrá una relación de aspecto muy diferente a la que tendría si estuviera solo".
A corta distancia, el agua fría de deshielo proveniente de la estela del cilindro aguas arriba queda atrapada entre este y su vecino, actuando como aislante para el cilindro aguas abajo. A medida que aumenta la distancia, el cilindro aguas abajo experimenta menor protección hasta que, finalmente, ambos dejan de percibir la influencia del otro.
Si bien las estelas acopladas detrás de cilindros sólidos ya se comprenden bien, la retroalimentación entre el hielo y el agua circundante hace que este proceso sea complejo; la forma de los trozos de hielo afecta el flujo, pero el flujo afecta la forma de los trozos de hielo. Estos efectos serán aún más evidentes cuando los investigadores amplíen sus hallazgos a escalas mayores.
"Esto cobra verdadera importancia cuando empezamos a hablar de fenómenos como las mezclas de hielo, donde hay muchos cuerpos de hielo próximos entre sí que, inevitablemente, van a afectar las tasas de fusión de los demás", finaliza Morris.