Un investigador español reconstruye el virus de la 'gripe española' de 1918 para prevenir una pandemia de gripe aviar

Europa Press Ciencia
Actualizado: domingo, 9 octubre 2005 11:51

MADRID, 9 Oct. (EUROPA PRESS) -

El investigador español Adolfo García-Sastre, profesor de Microbiología de la Escuela de Medicina del Hospital Monte Sinaí de Nueva York (Estados Unidos) ha logrado reconstruir el genoma del virus responsable de la conocida como 'gripe española' de 1918, una pandemia de gripe que causó la muerte a entre 20 y 30 millones de personas.

García-Sastre explicó a Europa Press que mediante este hallazgo, que publica ahora la revista 'Science', permitirá comparar los genes del virus de 1918 con el causante de la actual epidemia de gripe aviar en el sudeste asiático con el fin de que este último pueda dar el salto a la especie humana y generar una nueva pandemia. De hecho, el principal problema que plantea la prevención de una hipotética pandemia es que hasta que el virus no dé el salto a los humanos, no se podrá elaborar la vacuna correspondiente.

Sin embargo, según el investigador español, la reconstrucción del genoma del virus de la 'gripe española' de 1918 permitirá estudiar cómo se produce esta mutación en los virus que les permitiría pasar de aves a humanos, así como qué hace que sea tan virulento el virus.

De hecho, del genoma del virus de 1918 se desprende que era "extremadamente virulento" en ratones, provocándoles la muerte rápidamente; que era patogénico para los huevos de pollo fecundados, y que se reproducía rápidamente en las células del pulmón humano, según el estudio, en el que también ha participado el profesor Peter Palease, del mismo centro que García-Sastre.

En consecuencia, y por el momento, la gran diferencia entre el virus de la gripe de 1918 y los virus aviares actuales es que el primero sí dio el salto a la especie humana y los segundos todavía no lo han hecho. Así, la secuenciación del virus de 1918 constituye un modelo de estudio para determinar las medidas a seguir para prevenir la infección con este tipo de virus.

Para aprender qué componentes del virus podrían ser las mejores dianas para los fármacos antivirales o vacunas, los científicos crearon un virus vivo con los ocho genes que constituyen los genes virales de la gripe española y ADN no codificado procedente de otros virus de la gripe. El virus se encuentra en los Centros de Control y Prevención de las Enfermedades de Atlanta (Estados Unidos).

La Organización Mundial de la Salud, basándose en patrones históricos, estima que las pandemias de gripe pueden ocurrir entre 3 y 4 veces cada 100 años. Muchos científicos consideran inevitable una nueva pandemia.

INVESTIGACIÓN EN 'NATURE'

Por otro lado, la revista 'Nature' publica otro estudio sobre este mismo tema, dirigido por científicos del Instituto de Patología de las Fuerzas Armadas de Rockville (Estados Unidos), centrado en el análisis de los últimos tres genes secuenciados del patógeno. En concreto, han descubierto que el virus de 1918 también tuvo varias de las mutaciones encontradas en la cepa de la gripe aviar H5N1 que se extiende en la actualidad en el sudeste asiático, mostrando que tales virus pueden causar infecciones serias sin combinarse en primer lugar con una cepa de la gripe ya adaptada a los humanos.

Los científicos han finalizado así un trabajo comenzado en 1995 y que perseguía completar la secuencia de codificación proteínica del virus de 1918, aislado por restos que se conservaban de las victimas.

Los investigadores han publicado secuencias de otros cinco segmentos genéticos del genoma de la gripe, mostrando que la secuencia genética, que codifica proteínas llamada polimerasas, que son cruciales para la replicación viral en las células humanas, presentan similitudes destacadas respecto a aquellas de los virus de la gripe que se encuentran sólo en las aves.

Esto contrasta con los virus de la gripe que causaron las pandemias humanas en 1957 y 1968, que probablemente se combinaron con cepas adaptadas al ser humano antes de convertirse en mortales, añaden los autores. Las mutaciones compartidas por la gripe de 1918 y las cepas actuales de H5N1 podrían ayudarles a replicarse de forma más eficiente, quizás mostrando por qué estos virus pueden causar tal enfermedad virulenta.

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