La NASA programa una 'lenta agonía' para la Phoenix

Actualizado 29/10/2008 14:31:04 CET

WASHINGTON, 29 Oct. (OTR/PRESS) -

En una carerra contra el tiempo y los elementos, los ingenieros al cargo de la Phoenix Mars Lander esperan extender la supervivencia de la nave apagando gradualmente algunos de sus instrumentos y dispositivos calefactores.

Inicialmente diseñado para 90 días de misión, Phoenix ha completado su quinto mes de exploración en el ártico de Marte. Como estaba previsto, con el fin del verano en el hemisferio norte, la nave cada vez genera menor potencia eléctrica debido a que los días son más cortos y los rayos solares llegan en menor medida a los paneles solares que proporcionan energía. Al mismo tiempo, necesita más energía para mantener activados calefactores que compensen las bajas temperaturas y permitan trabajar a los complejos sistemas con que la Phoenix va equipada.

"Si no hacemos nada, la energía necesaria para operar el vehículo excedería ya la capacidad de regeneración de sus baterías", explicó el responsable de la misión Barry Goldstein, desde el Jet Propulsion Laboratory de la NASA, en Pasadena (California). "Pero apagando algunos calefactores e instrumentos, podemos extender la vida del vehículo durante algunas semanas más y seguir realizando investigaciones", añadió.

En un esfuerzo por ahorrar energía, durante las próximas semanas cuatro calefactores serán desactivados, lo que provocará que algunos sistemas se desactiven por la bajada de temperatura. El primero en decir adiós será el que sirve al brazo robótico, su cámara y el analizador térmico y de gas (TEGA), que han desempeñado con éxito su trascendental misión de toma de muestras del suelo para examinar luego en los minilaboratorios del vehículo. Previamente, los ingenieros lo han emplazado en una muestra representativa de suelo marciano ya que no se van a recoger más muestras, pero se aprovechará esa posición para que otro instrumento en su extremo siga analizando la temperatura incrustado en el suelo.

A MERCED DE MARTE

La energía ahorrada se dedicará a mantener activada la cámara principal e instrumentos meteorológicos hasta el fin de la misión. Antes, se prevé desconectar otro calefactor que sirve a a la unidad de iniciación pirotécnica del vehículo, que ha estado en desuso desde el amartizaje y que dará cuatro o cinco días más de vida al vehículo. En último extremo se apagará el calefactor que protege a la cámara principal y los instrumentos meteorológicos. Los ingenieros piensan que la electrónica que los opera debería generar aún bastante calor para mantenerlos funcionando.

En su fase terminal, los ingenieros desactivarán un cuarto calefactor uno de los dos considerados imprescindibles para el vehículo y sus baterías. A partir de esa momento "la Phoenix quedará a merced de Marte", declaró Chris Lewoicki, del JPL, en declaraciones a la web de la NASA recogidas por otr/press. Por si no fueran pocos los problmeas, del 18 al 23 de diciembre el Sol se interpondrá entre Marte y la Tierra y bloqueará la comunicación. No obstante, Phoenix seguirá enviando datos a los satélites ubicados en la órbita marciana. De momento, los controladores no pueden predecir si el cuarto y último calefactor será desactivado antes o después de este hecho.