MADRID, 3 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía Torácica
(Neumomadrid) fija entre 45-50 años la edad límite para dejar de
fumar. "Más vale tarde que nunca, pero que no sea demasiado tarde",
afirma la asociación en un comunicado.
A esta edad, el riesgo acumulado por el consumo de cigarrillos
desde la juventud o adolescencia se precipita y puede comenzar a
pasar factura en forma de cáncer de pulmón o, más frecuentemente, de
una degeneración del tejido bronquial y alveolar que, a corto plazo,
garantiza una merma de calidad de vida y, a medio plazo, atenta
contra la propia vida del paciente.
"Tanto en el caso de los tumores de pulmón como en los de
bronquitis crónica o enfisema, los médicos observamos que el riesgo
comienza a crecer exponencialmente a medida que se superan los 20 o
25 años de fumador, por lo que si siempre es nocivo serlo, puede
afirmarse que continuar siéndolo más allá de la mitad de la vida es
poco menos que jugar a la ruleta rusa", explica la presidenta de
Neumomadrid, Pilar de Lucas.
Por ello, los neumólogos alertan de que en unos pocos años las
mujeres españolas, cuyos índices de consumo de tabaco comenzaron a
igualar al de los hombres durante los años ochenta y noventa, podrían
empezar a experimentar en la misma medida que los varones los
problemas de salud derivados del hábito de fumar.