MADRID, 19 Oct. (EUROPA PRESS) -
Los pacientes que han pasado por cirugía de 'bypass' gástrico tienen el doble de tasa de hospitalización en el año siguiente a la operación que en el año precedente a ella, según un estudio de la Universidad de California en Los Ángeles (Estados Unidos) que se publica en 'Journal of the American Medical Association' (JAMA).
Los expertos explican que los procedimientos quirúrgicos son un tratamiento común en aumento para la obesidad mórbida. Un estudio reciente determinó que la media de porcentaje de exceso de peso que se pierde tras una operación de estas características es del 61 por ciento, con tasas de mejoría del 86 por ciento en el caso de la diabetes, el 70 por ciento en lo que se refiere a la hiperlipidemia, el 79 por ciento para la hipertensión y el 84 por ciento en la apnea obstructiva del sueño.
Los investigadores evaluaron el impacto de la operación de 'bypass' gástrico en las hospitalizaciones de estos pacientes mediante el examen de las tasas de hospitalización antes y después de las operaciones realizadas en California entre los años 1995 y 2004. Un total de 60.077 residentes de esta región se sometieron a este tipo de intervenciones, poseían una media de edad de 42,2 años y el 84 por ciento eran mujeres. La media de permanencia hospitalaria fue de 3,5 días.
Según los investigadores, en el caso de los pacientes sometidos a un año de seguimiento, el 19,3 por ciento fueron readmitidos dentro del primer año siguiente a la operación en comparación con el 7,9 por ciento que ingresó el año antes.
En un análisis de un subgrupo de 24.678 pacientes que fueron seguidos durante 3 años de media, el porcentaje de pacientes hospitalizados el año anterior a la operación fue del 8,4 por ciento. En los tres años siguientes tras el bypass, las tasas de hospitalización aumentaron, con un 20,2 por ciento de pacientes readmitidos en el primer año, un 18,4 por ciento en el segundo año y un 14,9 por ciento el tercer año. La tasa acumulativa de admisión en el periodo de tres años anterior a la operación fue de 20,2 por ciento en comparación con la de los tres años posteriores a la intervención que fue del 40,4 por ciento.
Según los investigadores, las razones más comunes de hospitalización antes de la operación derivaban de los problemas asociados a la obesidad, como la osteoartritis o la histerectomía, mientras que las razones más comunes de ingreso después del bypass gástrico fueron las complicaciones asociadas con la intervención, como el tratamiento de la hernia ventral y la revisión gástrica.