MADRID, 16 Nov. (EUROPA PRESS) -
Las mujeres con una placenta de peso elevado en anteriores embarazos tienen hasta un 38 por ciento más de riesgo de padecer cáncer de mama, posiblemente debido a las hormonas producidas por la placenta, según un estudio del Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia) que se publica en 'Journal of the American Medical Association' (JAMA).
Los investigadores explican que los factores hormonales juegan un papel principal en el desarrollo del cáncer de mama. Una menstruación precoz, una menopausia tardía y el uso a largo plazo de terapia hormonal han sido asociados con un mayor riesgo de cáncer de mama.
Según los científicos, los niveles de estrógenos, progesterona y hormonas de crecimiento placentario están en muchas ocasiones a niveles más elevados durante el embarazo que durante otros periodos de la vida, y las mujeres embarazadas también están expuestas a elevados niveles de factores de crecimiento similares a la insulina.
Los científicos investigaron las posibles asociaciones entre los marcadores indirectos de las exposiciones hormonales durante el embarazo, como el peso de la placenta, el peso de los bebés al nacer, las complicaciones del embarazo y el posterior riesgo materno de desarrollar cáncer de mama.
Los investigadores utilizaron datos de los registros suecos de nacimiento, cáncer, mortalidad, población y cambios en la población. El estudio incluyó a mujeres del registro de nacimientos que dieron a luz bebés durante el periodo comprendido entre los años 1982 y 1989, con información completa de la fecha de nacimiento y la edad gestacional. De las 314.019 mujeres que comprendían el grupo de estudio, 2.216 desarrollaron cáncer de mama durante el seguimiento a lo largo del año 2001, de las que 2.100 fueron diagnosticadas antes de los 50 años.
Los investigadores descubrieron que en comparación con mujeres que habían tenido placentas que pesaron menos de 500 gr. en dos embarazos consecutivos, el riesgo de cáncer de mama fue mayor entre mujeres cuyas placentas pesaban entre 500 y 699 gr. en su primer embarazo y al menos 700 gr. en el segundo (o viceversa), y el riesgo correspondiente fue el doble entre mujeres cuyas placentas pesaban al menos 700 gr. en ambos embarazos.
Según los científicos, un peso de nacimiento alto (4 Kgr. o más) en dos nacimientos sucesivos fue asociado con un mayor riesgo de cáncer de mama antes pero no después de ajustar el peso de la placenta y otras variables. En comparación con mujeres que tuvieron un peso de placenta de menos de 500 gr., las mujeres que tuvieron un peso de placenta de al menos 700 gr. tuvieron un 38 por ciento más de riesgo de cáncer de mama.