NUEVA YORK, 14 Jun. (EUROPA PRESS) -
Un estudio, publicado esta semana en la última edición de la revista
'Nature', demuestra que gran parte del dióxido de carbono terrestre
se produce en las raíces de la vegetación, por las raíces de las
plantas, los hongos simbióticos asociados con ellas y la
descomposición bacteriana.
Aún así, la contribución relativa de cada componente del ecosistema
de la superficie terrestre no se conocía hasta el momento. Los
investigadores demuestran ahora que la respiración del suelo está
dirigida por la actividad de las plantas a corto plazo.
Científicos de la Universidad de Ciencias Agrícolas de Umea
(Suecia), realizaron experimentos cortando el abastecimiento de
nutrientes en las raíces de pinos silvestres, cortando uno de los
aros que rodeaba su corteza. Los investigadores observaron que, al
cabo de cinco días, la respiración del suelo había descendido en más
de un tercio y, al cabo de los dos meses siguientes, esta respiración
se redujo a menos de la mitad que sus valores iniciales.
Los actuales modelos de medición de los ciclos del carbono, no
tienen en cuenta la importancia de las raíces en la respiración de la
tierra, indican los autores del presente estudio. Según ellos, a la
luz de sus conclusiones, estos modelos deberían actualizarse para una
mejor comprensión de los efectos de las emisiones del carbono y el
proceso de cambio climático.
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(EUROPA PRESS)
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