MADRID, 12 Dic. (EUROPA PRESS) -
Ratones macho alterados genéticamente para carecer de receptores de
estrógenos no muestran signos de comportamiento sexual ante hembras
sexualmente activas, según se desprende de un estudio publicados en
la última edición de la revista 'Proceedings'.
Las proteínas del cerebro que se unen a los estrógenos, conocidas
como receptores de estrógenos, regulan los comportamientos
reproductivos tanto en los machos como en las hembras. La hormona
masculina testosterona se convierte químicamente en el cerebro en una
forma de estrógeno llamado estradiol. El estradiol interactúa con dos
tipos de receptores de estrógenos, conocidos como ER-alfa y ER-beta.
El estudio, realizado por investigadores del Instituto Nacional de
Ciencias de Salud Medioambiental de la Universidad de Rockefeller y
de la Universidad de Carolina del Norte (Estados Unidos) y del
Instituto Karolinska (Suecia), indica que los ratones manipulados no
muestran signos de comportamiento sexual en presencia de hembras
sexualmente receptivas y raramente emiten los sonidos ultrasónicos de
apareamiento, típicos de los ratones machos.
Junto con evidencias de estudios anteriores, realizados en ratones
que carecían de uno de los receptores de estrógenos, las conclusiones
del presente estudio indican que, mientras que la actitud de
apareamiento se mantiene en presencia de uno de los receptores, el
resto del comportamiento sexual requiere del receptor ER-alfa. Los
resultados indican también que ER-beta puede inhibir la acción
estimuladora de la agresión de ER-alfa.
Por ello, mientras que dos tipos de receptores de estrógenos se
pueden complementar mutuamente en otros términos de actividad sexual,
pueden suponer acciones distintas cuando se trata del comportamiento
agresivo. Los autores concluyen que los comportamientos sexuales y
agresivos de los ratones machos requieren de distintos patrones de
receptores de estrógenos.
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(EUROPA PRESS)
12/12/09-55/00
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