MADRID, 10 Jun. (EUROPA PRESS) -
La resonancia magnética favorece la detección de entre el 10 y 20 por ciento de los tumores de mama que no tienen representación radiológica a través de otras pruebas como la ecografía o mamografía, e induce la localización de lesiones incipientes o diagnósticos diferenciales. No obstante, los expertos indicaron que este procedimiento tiene unas indicaciones concretas, durante la inauguración de la Unidad de Resonancia Magnética de Alto Campo del Centro de Patología de Mama de la Fundación Tejerina.
El presidente de la Fundación Tejerina, Armando Tejerina, explicó que la resonancia magnética no es una prueba que se tenga que hacer de primer orden, ya que depende de las características de las lesiones o de la estructura mamaria, aunque se recomienda en los casos con mamas densas. Además, precisó que esta técnica puede cambiar entre el 15-20 por ciento de la actitud terapéutica ante un tumor maligno, que se hubiera adoptado con los procedimientos diagnósticos convencionales.
En cuanto a las indicaciones, este experto señaló que se debería realizar principalmente en mujeres jóvenes con una mama densa y fibrosa con antecedentes familiares de cáncer de mama, entre las pacientes que tienen la posibilidad de recidiva tras una operación de este tumor, para detectar la multifocalidad de la lesión, o en las mujeres que llevan una prótesis mamaria.
Por su parte, el asesor científico de la Fundación Tejerina y responsable de la Unidad de Resonancia Magnética, el doctor Juan Madrigal, criticó que los hospitales públicos no realizan las pruebas de resonancia magnética de mamas, a pesar de su efectividad en casos precisos, ya que "no hay instalaciones adecuadas suficientes (pocos equipos), y es una prueba que requiere mucho tiempo para su realización (unos 40 minutos) y su posterior estudio".
Asimismo, el doctor Tejerina destacó que a pesar de que en los últimos 20 años ha aumentado la frecuencia del cáncer de mama, y cada vez en edades más tempranas, se ha reducido significativamente la morbimortalidad debido a los tratamientos más específicos y a los diagnósticos tempranos. En este sentido, se ha logrado alcanzar el 70 por ciento de supervivencia a los cinco años del diagnóstico.
En concreto, la Resonancia Magnética de Alto Campo es una técnica de diagnóstico no radiante que por su inocuidad, versatilidad y capacidad de contraste supone un método de primera elección en muchas áreas.