MADRID, 5 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Ministerio de Sanidad y Consumo y la Universidad Complutense de
Madrid firmaron hoy un acuerdo para la creación de una unidad mixta
de investigación sobre evolución y comportamiento humano en las
instalaciones del Instituto de Salud Carlos III, un nuevo centro
dirigido por el antropólogo Juan Luis Arsuaga, codirector de los
yacimientos de Atapuerca (Burgos).
Según explicó el "profesor Atapuerca", como denominó la ministra
Celia Villalobos al paleontólogo tras la firma del acuerdo, la unidad
nace con la vocación de convertirse en un centro de referencia a
nivel mundial en materia de investigación básica sobre neurociencia y
comportamiento humano, antropología molecular y ADN fósil y evolución
humana.
En virtud del acuerdo rubricado por el rector de la Complutense,
Rafael Pujol, y el director del Instituto de Salud Carlos III
(ISCIII), Antonio Campos, que tendrá una duración de diez años, el
grupo de investigación, compuesto por entre 20 y 25 científicos, se
instalará en el edificio llamado "La Casa del Reloj", dentro del
campus de Chamartín del ISCIII, organismo que se ocupará de la
infraestructura necesaria y de los gastos corrientes. Por su parte,
las obligaciones de carácter laboral con los investigadores seguirán
siendo satisfechas por la Universidad Complutense, así como la
incorporación de becarios de investigación.
Pese a que el grupo de Arsuaga, mundialmente conocido por sus
descubrimientos paleontológicos de Atapuerca, trabaja en
investigación básica y el Carlos III se ha centrado tradicionalmente
en investigación clínica, la ministra de Sanidad indicó tras la firma
que actualmente su departamento "trabaja en unir la investigación
básica con la clínica en los temas en los que es necesario, y lo va a
hacer en colaboración con centros del Ministerio de Ciencia y
Tecnología".
En este sentido, y tras señalar que "hay una cierta tendencia a
entender la investigación biomédica como solamente la investigación
sobre el cáncer o sobre enfermedades determinadas", Villalobos añadió
que "qué duda cabe que el estudio del comportamiento humano" y de
determinadas dolencias como la depresión o la ansiedad "tiene mucho
que ver con las Ciencias de la Salud".
"Posiblemente también se ha tenido una visión muy segmentada del
Ministerio, no hay una visión global. Todo lo que tiene que ver con
prevención va a ser uno de los objetivos prioritarios del Ministerio
y estudiar qué somos no es ninguna tontería", dijo. Además, la
titular de Sanidad estimó que "si este país necesita investigadores,
los necesita en investigación clínica y en investigación básica".
CONTRA LOS "CORRALITOS" EN CIENCIA
En cualquier caso, Celia Villalobos defendió la nueva "fórmula"
puesta en práctica por este acuerdo, auspiciado desde Presidencia
desde antes de que existiera el Ministerio de Ciencia y Tecnología, y
calificó de "profundamente negativo" que se hagan "corralitos" en
materia científica.
Por su parte, el rector de la Universidad Complutense, Rafael Pujol,
destacó la importancia de la colaboración institucional en
investigación y afirmó que con la creación de esta unidad "no va a
hacer en Europa y en buena parte del mundo" un centro similar.
En la misma línea, Arsuaga expresó su satisfacción por el acuerdo, ya
que permitirá a su equipo hacer "más y mejor ciencia", y calificó de
"magnífico" el edificio donde trabajará a partir de ahora, que ha
sido remodelado con una inversión de alrededor de 100 millones de
política. En cuanto a la financiación de las investigaciones, indicó
que saldrá de las convocatorias públicas, aunque también buscarán
fondos del sector privado.
CIENCIA Y UTILIDAD SOCIAL
En relación con la naturaleza de su trabajo, Arsuaga indicó que su
equipo no hace investigación clínica, "como tampoco la hacen otros
grupos del Carlos III", sino investigación básica, "y nunca se sabe
qué resultados va a tener". "Lo que me preocupa es hacer buena
ciencia, no qué utilidad social va a tener más adelante. Nuestro
compromiso es con la investigaciíon y con la ciencia de calidad, eso
es lo único que nos preocupa", dijo.
No obstante, indicó que dentro sus líneas de investigación hay una
dedicada a las bases de trastornos de procesos cognitivos como la
depresión o la esquizofrenia